Cuando llega un momento de crisis, ya sea un desastre natural, un apagón, un accidente de tráfico o una pérdida de conectividad en la montaña, nuestra capacidad de respuesta depende en gran medida de la preparación previa. En esos momentos , intentar descargar herramientas desde las tiendas de apps resulta imposible si las torres de telefonía están saturadas o si no hay cobertura en el lugar en el que nos encontramos.
Tener la app del banco en la pantalla de inicio de nuestro teléfono móvil implica riesgos que afectan a nuestra seguridad
Comunicación sin internet
Para mantener el contacto con familiares y equipos de rescate sin depender de las antenas convencionales, existen aplicaciones de mensajería por red de malla como Bridgefy o Briar. Estas herramientas utilizan las conexiones Bluetooth y Wi-Fi integradas en el procesador del teléfono para crear una red entre los dispositivos cercanos.
De este modo, cada teléfono móvil actúa como un repetidor que pasa el mensaje cifrado de un teléfono a otro hasta alcanzar al destinatario, permitiendo enviar avisos de texto y ubicaciones exactas en un radio de cientos de metros sin gastar datos ni tener cobertura.
Geolocalización y socorro
Aplicaciones de auxilio como My112 permiten realizar llamadas directas a los centros de emergencias enviando de forma automática y simultánea las coordenadas GPS del usuario a los operadores del servicio.
Para entornos rurales, herramientas como what3words han dividido el mundo entero en cuadrículas de tres metros por tres metros, asignando a cada cuadro una combinación única de tres palabras sencillas. Indicar esas tres palabras al personal de rescate permite que los helicópteros o ambulancias conozcan la posición exacta del herido.
Mantener activada y configurada la función de Ficha Médica y Botón SOS de nuestro móvil también es vital, ya que permite a los sanitarios consultar el grupo sanguíneo, alergias y contactos de emergencia desde nuestra pantalla de bloqueo.