Actualizado hace 2 minutos
Los últimos informes venían indicando que aproximadamente una de cada tres personas utiliza la Inteligencia Artificial para planificar sus vacaciones comparando precios o haciendo una criba entre incontables reseñas hoteleras. También advertían de que las cifras podrían ir al alza. Pero con lo que no se contaba, al menos de partida, era con que quienes se las ingenian para intentar algún tipo de estafa iban a utilizar la misma IA para hacer aún más sofisticadas y, a ser posible, creíbles sus trampas.
Desde un portal tan conocido como Booking.com se ha llegado a advertir de que las estafas de viajes IA mediante aumentaron entre un 500% y un 900% en poco más de un año, entre finales de 2022 y mediados de 2024. Lo que hasta ahora se materializaba, por ejemplo, en un SMS que incluía ese enlace sospechoso que nunca debíamos abrir, ahora se ha convertido en algo mucho más directo y personalizado. Es lo que han dado en llamar Reservation Hijack Scam o Estafa de Secuestro de Reservas, en el que entra en juego la Inteligencia Artificial. Consiste en un correo electrónico que tiene toda la apariencia de ser real, proveniente del portal o del mismo hotel con el que hubiéramos hecho una reserva para nuestras vacaciones y que contiene información real de la misma: nuestros datos personales, fechas de estancia, régimen contratado...
Un mail fraudulento de reserva hotelera elaborado con IA.
¿Cómo funciona?
El objetivo no es otro que comprometer al estafado haciéndole creer que hay un error en los datos de la tarjeta aportada o un problema de validación de la misma. En cualquiera de esos casos, la reserva no habría podido ser confirmada en el momento de realizarla.
¿Qué papel juega la IA en estos procesos de intento de estafa? Básicamente permite automatizar la creación de esos mensajes de correo incluso adaptados al idioma del destinatario. Están aparentemente tan bien confeccionados que, según un informe de la compañía de ciberseguridad KnowBe4, un 68% de los usuarios que reciben este tipo de mensajes fraudulentos no sospechan hasta que la estafa se ha hecho evidente y es demasiado tarde.
Todo comienza cuando los estafadores consiguen acceder a los sistemas de gestión de los hoteles o plataformas de reservas. Es decir, los hackean. Con la ayuda de la IA elaboran unos mensajes que contienen datos de nuestro viaje: desde las fechas hasta el coste pasando por el localizador que se nos facilitó en el momento de la reserva y todo esto incluso con el membrete o logo del hotel, cadena hotelera o portal web que empleamos.
Ante ese mensaje con toda la apariencia de realidad, la confianza en lo recibido crece y se puede tener la tentación de abrir el enlace que incluye pensando que esa supuesta incidencia es real. Pero esa aparente verosimilitud del mensaje esconde sus propias carencias. Porque es bien sabido que ninguna plataforma u hotel va a escribirnos con la amenaza de cancelar nuestra reserva si no hay un pago inmediato. Más teniendo en cuenta que cuando hicimos la reserva ya sabíamos que, por ejemplo, si habíamos contratado una tarifa prepago no reembolsable ya habríamos tenido un cargo. Y si se trata de un alojamiento y habíamos optado por abonarlo directamente en el hotel, no debemos adelantar ningún pago.
Además, esos mensajes realizados con Inteligencia Artificial suelen provenir de direcciones que, si bien pueden incluir el nombre del hotel o la plataforma de reservas, suelen estar ligeramente alteradas y en lugar de, por ejemplo, provenir de un portal como booking.com aparecen direcciones como ofertas-booking-hoteles.com
Estafa vs. confianza
Curiosamente, esta tendencia de intento de estafa va paralela a la confianza que en el Estado español se tiene hacia la IA a la hora de planificar unas vacaciones. Los datos destacan que al menos un 57% de las personas la utiliza para buscar destino y medio de transporte y un 43% confía en ella para, por ejemplo, la compra de un billete, frente a la media europea que es del 34%.