Vida y estilo

El reto de cuidar al paciente en casa después de un infarto

Tras un infarto, el control del colesterol puede marcar la diferencia entre la recuperación y una nueva complicación cardiovascular. Sin embargo, miles de pacientes siguen sin alcanzar los objetivos recomendados, lo que ha llevado a los especialistas a re
El alta hospitalaria no representa el final del proceso tras un infarto.
El alta hospitalaria no representa el final del proceso tras un infarto. / Doctor checking patients lung for coronavirus infection

Actualizado hace 7 minutos

Salir del hospital después de sufrir un infarto suele vivirse como una victoria. La fase más crítica ha quedado atrás, las pruebas muestran una evolución favorable y el paciente regresa a casa con la sensación de haber superado el peor momento. Sin embargo, para los especialistas en cardiología, el alta hospitalaria no representa el final del proceso, sino el comienzo de una etapa tan importante como la que se ha desarrollado entre las paredes del hospital.

Los meses posteriores a un evento cardiovascular constituyen un periodo especialmente delicado. Es entonces cuando se consolidan los cambios en el estilo de vida, se ajustan los tratamientos farmacológicos y se vigilan los factores de riesgo que podrían desencadenar nuevas complicaciones. También es el momento en el que muchos pacientes deben adaptarse a una nueva realidad marcada por revisiones médicas, medicación diaria y hábitos que, en la mayoría de los casos, deberán mantenerse durante años.

Precisamente para reforzar esa etapa de transición ha nacido EVA Bridge, una iniciativa impulsada por el laboratorio Daiichi Sankyo que busca mejorar la coordinación asistencial de los pacientes con enfermedad vascular ateroesclerótica, una patología que se encuentra detrás de buena parte de los problemas cardiovasculares más graves y frecuentes.

La propuesta parte de una idea sencilla: que cardiólogos, médicos de familia, enfermeras y otros profesionales implicados en la atención del paciente compartan información, objetivos y criterios de actuación. De esta manera, se busca evitar que el paciente quede desatendido una vez recibe el alta hospitalaria y garantizar un seguimiento continuado durante más de un año.

El programa ha sido desarrollado con la participación de ocho hospitales de distintas comunidades autónomas. La experiencia del Hospital Universitario de Bellvitge ha servido como punto de partida para diseñar un modelo en el que participan ocho hospitales referentes del Estado; en el País Vasco, el Hospital Universitario de Cruces.

Una amenaza que crece

Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo una de las principales causas de muerte en España. Entre los factores que más contribuyen a su aparición destaca el colesterol LDL elevado, conocido como colesterol malo, estrechamente relacionado con el desarrollo de la aterosclerosis.

Pese a los avances terapéuticos de los últimos años, el control de este factor de riesgo sigue siendo insuficiente. Una gran parte de los pacientes con riesgo cardiovascular elevado no alcanza los niveles recomendados por los especialistas, una situación en la que influyen tanto la falta de adherencia a los tratamientos como las dificultades para mantener un seguimiento adecuado.

Los expertos coinciden en que actuar de forma precoz y mantener un control más intensivo puede reducir significativamente el riesgo de nuevos episodios cardiovasculares.

Un año de seguimiento

Uno de los elementos centrales de EVA Bridge es la creación de un itinerario asistencial que acompaña al paciente durante un periodo de entre 12 y 15 meses. Todo comienza antes del alta hospitalaria. En ese momento se proporciona información detallada sobre la enfermedad, los tratamientos y las medidas que deberán seguirse en casa. Posteriormente, durante las primeras semanas, se intensifican las consultas y los contactos telefónicos para resolver dudas y comprobar que la medicación se está siguiendo correctamente.

La atención continúa durante los meses siguientes con revisiones periódicas destinadas a controlar parámetros como el colesterol, ajustar los tratamientos cuando sea necesario y reforzar hábitos de vida saludables relacionados con la alimentación, la actividad física o el abandono del tabaco.

A partir del primer año, el seguimiento pasa a una fase más estable, en la que Atención Primaria desempeña un papel fundamental para vigilar la evolución clínica y prevenir nuevas complicaciones.

Tecnología

El proyecto también apuesta por incorporar herramientas digitales que faciliten la comunicación entre profesionales y permitan realizar un seguimiento más eficiente de los pacientes. Sus promotores consideran que una mejor coordinación entre los distintos niveles asistenciales no solo puede ayudar a reducir reingresos hospitalarios y complicaciones cardiovasculares, sino también mejorar la experiencia de los pacientes y optimizar los recursos del sistema sanitario.

En una enfermedad donde la continuidad de los cuidados resulta tan importante como el tratamiento inicial, el objetivo es construir un auténtico puente entre el hospital y el centro de salud para que ningún paciente quede desatendido después de un infarto.

2026-09-27T09:46:33+02:00
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