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Sociedad

El impacto de los contagios en Euskadi es el más bajo desde agosto del año pasado

Alerta sanitaria
Numerosas personas tomaron ayer las calles de Vitoria para disfrutar del buen tiempo. Foto: Jorge Muñoz
Numerosas personas tomaron ayer las calles de Vitoria para disfrutar del buen tiempo. Foto: Jorge Muñoz

La prudencia y el respeto a los comportamientos fulminantes de la pandemia siguen muy presentes, incluso cuando los datos diarios asociados al virus son positivos; con matices, pero ciertamente favorables para mantener viva la esperanza todavía un tiempo más. Son, de hecho, las mejores cifras registradas durante este último año, o casi. La tasa de positividad, por ejemplo, sigue bajando y ya se sitúa en el 3,3 %. A la espera de que hoy sean ofrecidos los apuntes estadísticos sobre la incidencia acumulada, todo parece indicar que el patógeno está próximo a enfilar su entrada al redil, al callejón sin salida construido a base de vacunas, mascarillas y gel hidroalcohólico.

Todavía quedan aspectos por mejorar y esquinas que redondear para no volver a lastimarse, pero una primera lectura del informe firmado ayer por el Servicio Vasco de Salud confirma que el rumbo es el acertado: Euskadi ha sumado en las últimas 24 horas 205 nuevos contagios por covid-19, la cifra más baja desde principios de agosto del año pasado. Ahí es nada. El proceso de vacunación está haciendo de las suyas y está logrando reducir la transmisión del patógeno. Con una circulación del virus más o menos contenida –que no bajo control–, hay otros factores clínicos que también están reflejando esa mitigación de los efectos de la pandemia.

Uno de los más elocuentes y expresivos –por sus consecuencias– tiene que ver con la mortalidad: mayo se cerró con 122 muertes y esa cifra, dentro de la gravedad y significación que representa cada vida perdida, es la más baja de todo este curso y de parte del anterior. Ha sido un proceso paulatino, pero las vacunas han ido achicando los espacios de la tragedia. En todo caso, los buenos datos hospitalarios diarios también envuelven el boletín de Osakidetza. El último indica que durante el sábado únicamente ingresaron 13 personas. Esto supone la cifra más baja desde la segunda ola. Un día antes, el viernes 4, fueron abiertos 28 expedientes.

También han experimentado un leve descenso los pacientes ingresados en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) existentes en la red vasca: de 83 personas que necesitaban una atención específica por complicaciones derivadas del covid el viernes a 80 el sábado. Un resta y sigue que todavía presenta, sin embargo, ámbitos en los que mejorar. Por ejemplo, el virus parece estar muy entreverado en Bizkaia. De los 205 positivos detectados en las pruebas diagnósticas hechas el sábado (6.220) algo más de la mitad (105 en concreto) en Bizkaia frente a a las 72 de Gipuzkoa y las 29 de Araba.

Precisamente ayer, durante un acto oficial en Arkaute, era el lehendakari Iñigo Urkullu, quien insistía en la necesidad de mantener viva la llama de la precaución y en no bajar la guardia ni relajarse por el evolución que parece estar tomando la pandemia en Euskadi. "La situación mejora paulatinamente", valoró Urkullu, aunque volvió a recordar que sigue siendo necesario "mantener la vigilancia y la máxima prudencia", por el riesgo a "nuevos retrocesos" que den al traste con los logros alcanzados durante este año largo de pandemia.

08/06/2021
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