Actualizado hace 5 horas
El Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Departamento de Salud del Gobierno Vasco han sellado este lunes un acuerdo bilateral destinado a mejorar las condiciones laborales del colectivo médico en Osakidetza, un movimiento que ha provocado una fractura sindical. Mientras la central médica defiende el pacto como un avance necesario en salud laboral para paliar el exceso de jornada, el resto de sindicatos, liderados por SATSE, se han levantado de la Mesa Sectorial denunciando "oscurantismo" y un trato de favor hacia los facultativos que, según advierten, pone en riesgo la equidad del sistema público vasco.
Un cambio de modelo en el sistema de guardias
La secretaria general del SME, Mabel Arciniega, ha subrayado en Onda Vasca que el objetivo principal de esta negociación era abordar la situación "excepcional" de los médicos, quienes soportan una carga de trabajo que supera con creces la del resto de la plantilla. Según Arciniega, un facultativo de hospital realiza una media de 1.000 horas anuales más que cualquier otro trabajador debido a la obligatoriedad de las guardias. "Nos gustaría en el futuro poder eliminar ese sistema y pasar a turnos, pero requeriría duplicar o triplicar la plantilla", ha reconocido la representante sindical.
Entre las mejoras inmediatas del acuerdo destaca la reducción de la edad de exención de guardias, que baja de los 55 a los 50 años, y el reconocimiento del derecho al descanso tras las guardias localizadas. Hasta ahora, un médico que era llamado varias veces de madrugada para una intervención urgente no tenía garantizado el descanso al día siguiente. Además, se ha modificado el cálculo de la remuneración de las guardias para que la hora sea, al menos, igual a la hora ordinaria, reconociendo la "penosidad" de trabajar en domingos o noches.
Fractura sindical y acusaciones de "clandestinidad"
La respuesta del resto de centrales no se ha hecho esperar. También en Onda Vasca Amaia Mayor, portavoz de SATSE Euskadi, ha calificado el encuentro de de este lunes como una "mera sesión informativa" y no una negociación real. Para la central de enfermería, el acuerdo se ha gestado en la "clandestinidad", obviando la legitimidad de la Mesa Sectorial. Mayor ha recordado que el SME representa a menos de una cuarta parte del colectivo médico que salió a la calle, señalando que de los 9.650 facultativos censados, solo 2.400 votaron a esta formación en las últimas elecciones.
Frente a estas críticas, Arciniega se ha mostrado sorprendida por la "beligerancia" de sus compañeros sindicales. "Mi motivo es mejorar a los míos porque soy un sindicato profesional, no de clase", ha afirmado, asegurando que el SME jamás ha votado en contra de mejoras para matronas o personal de limpieza. No obstante, desde SATSE insisten en que el pacto es "clasista y oscuro", ya que otorga privilegios como la flexibilidad horaria sin reducción de sueldo a los médicos, mientras que otros colectivos deben reducir su jornada y salario para conciliar.
El impacto económico: 150 euros más al mes por médico
Uno de los puntos más polémicos es la factura económica que este pacto supondrá para las arcas públicas. SATSE estima que solo el incremento de la productividad fija supondrá un desembolso de 150 euros mensuales por cada médico, lo que multiplicado por la plantilla total de facultativos arroja una cifra millonaria. "Entendemos que este acuerdo va a restar dinero para mejorar las condiciones del resto de los 41.000 profesionales del sistema", ha advertido Amaia Mayor, quien critica que Osakidetza lleve un año demorando la negociación de retribuciones y licencias para el conjunto de la plantilla.
Además, la portavoz de enfermería ha cuestionado que estas medidas mejoren realmente la accesibilidad de la ciudadanía al sistema sanitario. Según SATSE, el acuerdo se centra en compensaciones económicas y no en el aumento de plantillas ni en la organización de las agendas en Atención Primaria, lo que a su juicio genera "mucho coste y poco beneficio" social.
El futuro de las "peonadas" y la huelga estatal
Pese al acuerdo, el horizonte laboral en Osakidetza no está despejado. El SME ha aclarado que la vuelta a las "peonadas", la actividad voluntaria para reducir listas de espera, depende de la decisión individual de cada profesional, aunque consideran que el pacto es "lo bastante bueno como para hacer un gesto". Por otro lado, la amenaza de una huelga indefinida en otoño sigue latente, ya que el conflicto por el Estatuto Marco se dirime a nivel estatal en Madrid, y el sindicato vasco forma parte del comité de huelga estatal.