Actualizado hace 56 minutos
El Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco descarta establecer controles en las salidas de Oiartzun para tratar de aliviar el tráfico en Irun durante la operación retorno. Tras analizar la propuesta planteada por el Ayuntamiento de Irun, la Ertzaintza considera que esta medida no sería factible ni segura y podría generar nuevas retenciones en las vías rápidas de Donostialdea.
La propuesta contemplaba regular las dos salidas de Oiartzun, una situada en la GI-20, en el PK 1 en sentido Francia, y otra en el PK 12 de la AP-8, con el objetivo de filtrar el paso de determinados vehículos.
Un riesgo para la seguridad vial
Según explica Seguridad, realizar este tipo de cribado en una vía rápida provocaría retenciones y supondría un riesgo tanto para los agentes encargados del control como para las personas usuarias de la carretera. Además, las características de ambas salidas no serían adecuadas para llevar a cabo una regulación de este tipo.
El Gobierno Vasco señala que una zona destinada a realizar controles debe contar con buena visibilidad, evitar cambios de rasante y no situarse cerca de cruces. De lo contrario, advierte, podrían generarse retenciones difíciles de gestionar y una situación de peligro para el tráfico.
La Ertzaintza también destaca el papel estratégico de estas salidas. La del PK 1 de la GI-20 conecta con la AP-8 en sentido Bilbao y con la A-15, una vía fundamental para descongestionar la variante de Donostia y facilitar el tránsito de camiones.
En el caso del PK 12 de la AP-8, se trata de un punto esencial para la movilidad de Errenteria, Lezo y Oiartzun, además de soportar un importante volumen de tráfico pesado debido a su proximidad a los polígonos de Araso, Talaia Aranguren y al área industrial de Lezo.
También se descarta actuar en la GI-2132
La Ertzaintza ha estudiado además la posibilidad de realizar controles en la rotonda de la GI-2132, con el objetivo de reconducir hacia la AP-8 a los vehículos extranjeros con destino a Francia, Holanda o Bélgica.
Esta alternativa también ha sido descartada por sus inconvenientes técnicos. Seguridad recuerda que la GI-2132 soporta un elevado tráfico de vehículos pesados y cuenta con varias glorietas que conectan con las variantes de Errenteria e Irun.
Un nuevo filtro en este punto, según el Gobierno Vasco, añadiría presión a una vía que ya registra problemas de tráfico en horas punta, especialmente en la zona de Arragua y sus alrededores.
La mirada se dirige ahora a Francia
Tras analizar las diferentes alternativas, la Ertzaintza considera que la mejor opción para aliviar el tráfico en Irun y en la frontera pasa por la implicación de las autoridades francesas.
En este sentido, reclama a Francia que ponga todos los medios necesarios para evitar las retenciones en los peajes de la frontera, al considerar que es ahí donde se encuentra uno de los principales puntos de congestión durante la operación retorno.
Por último, el Departamento de Seguridad ha anunciado que solicitará una reunión con la alcaldesa de Irun para trasladarle y explicar con detalle las conclusiones técnicas del análisis realizado.