El estreno liguero del Athletic contra el Sevilla quedó condicionado por la temprana expulsión de Yuri Berchiche, quien vio la cartulina roja directa en el minuto 11 del partido tras una falta sobre Miguel Sierra al borde del área rojiblanca. La jugada, originada por un mal despeje de Aitor Paredes, cambió el rumbo de un encuentro que acabó con la primera derrota del curso de Terzic por 1-3 y arruinando así el debut del alemán en el banquillo de San Mamés. Sin embargo, la posterior revisión del Comité Técnico de Árbitros (CTA) ha determinado que la polémica acción debió ser arbitrada de forma muy distinta.
En su habitual repaso a las jugadas controvertidas de cada jornada en el programa "tiempo de revisión", el estamento dependiente de la RFEF no solo ha señalado al colegiado principal, César Soto Grado, sino también a Valentín Pizarro Gómez (responsable del VAR) y a su asistente, Adrián Cordero Vega. El comité estima que, aunque existió contacto de Yuri Berchiche con Miguel Sierra, el atacante del Sevilla realizó un mal control de balón que se le escapó varios metros imposibilitando que pudiera jugar la pelota. Al ser del todo imposible que el jugador rival llegara antes que Unai Simón -quien ya corría hacia la zona del esférico-, el árbitro debió pitar falta sin llegar a amonestar al defensa del Athletic.
La interpretación del CTA califica la decisión como un "error claro y manifiesto" del colegiado y asegura tajantemente que "el VAR debió intervenir" para decretar un "tiro libre directo sin tarjeta". A pesar de reconocer que Yuri Berchiche debió terminar en el campo, la sanción de un partido ha sido ratificada y por tanto no podrá vestirse de corto en el Camp Nou ante el FC Barcelona.