Actualizado hace 9 minutos
Corazón de mudanza. El Laboral Kutxa-Euskadi afrontará a partir del próximo curso un nuevo enfoque que responde a las decisiones adoptadas en las últimas semanas desde el puesto de mando de la Fundación Euskadi.
Continúan de esta manera los aires de cambio y la revolución interna en el seno del proyecto femenino vasco de ciclismo profesional.
Después de conocerse el aterrizaje de Ainhoa Ostolaza como directora de estrategia y captación del talento local, Ion Lazkano asumirá el puesto de mánager deportivo del Laboral Kutxa-Euskadi.
El de Mendaro, actual director deportivo del equipo, tomará el testigo que deja Aitor Galdós, el arquitecto del exitoso Laboral Kutxa-Euskadi junto a varios colaboradores cercanos.
El crecimiento y la consolidación de la infraestructura vasca no se puede entender sin la aportación de Galdós, que a final de la campaña dirá adiós a la formación por la que ha velado con tanto mimo y dedicación entre 2022 y 2026.
Una salida inesperada
Con él, también abandonarán varios pesos pesados que lograron establecer al Laboral Kutxa-Euskadi como un referente para el ciclismo femenino vasco.
La Fundación Euskadi agradeció la labor realizada por Galdós durante estos efervescentes años en el mismo comunicado en el que anunció el ascenso de Lazkano.
“La Fundación Euskadi expresa su más sincero agradecimiento a Galdós por su trabajo y compromiso, fundamentales para situar a la escuadra en la élite del ciclismo internacional”, expresan desde la Fundación Euskadi.
Son varias las voces que no entienden la salida de Galdós, inesperada, y la de otras figuras preponderantes de un proyecto que había alcanzado una dimensión internacional debido a la línea de trabajo fijada por él y reforzada por una apuesta valiente, decidida pero anclada con firmeza en el realismo.
El hecho de que Galdós no haya realizado declaraciones en el comunicado oficial de la Fundación Euskadi constata que su salida no ha sido pactada.
Según ha podido saber este periódico, las posturas, el modelo y el enfoque que promulgaban ambas partes difería sensiblemente desde la llegada de los nuevos rectores al eje de la Fundación Euskadi.
Esa fricción ha provocado un cambio que se antoja profundo. No es solo una cuestión de nombres. El nuevo paradigma debilitaba la propuesta realizada hasta ahora y Galdós no sintió el apoyo de los nuevos rectores.
Sin Galdós en el horizonte del Laboral Kutxa-Euskadi, Ion Lazkano, director de la escuadra vasca durante seis campañas, escala en el organigrama de un proyecto que tiene garantizado el patrocinio de la entidad financiera vasca hasta 2028.
Un gran reto
"El gran reto es competir por ganar sin dejar de ser quienes somos. Afronto el desafío personal de liderar un grupo internacional de alto rendimiento desde la exigencia y la confianza, desarrollando personas y corredoras, y creando una cultura de equipo que nos permita alcanzar resultados sin perder la identidad del proyecto”, argumenta Lazkano.
De cara a su nueva singladura, el próximo manager del Laboral Kutxa-Euskadi, subraya que “reforzamos como eje estratégico combinar la élite internacional con la promoción del talento vasco, creando una verdadera línea de desarrollo y conexión con la cantera. Queremos consolidar un modelo que convierta al equipo en una referencia del ciclismo femenino desde Euskadi al mundo”.