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Tras el eclipse total de Sol y el paso de las Perseidas, el cielo volverá a ofrecer un nuevo espectáculo durante la madrugada de este viernes. Un eclipse parcial de Luna visible desde toda Euskadi ocultará el 93 % de la superficie del satélite y lo teñirá de un característico tono rojizo. Aunque no llegará a ser total, únicamente una pequeña parte de la Luna permanecerá iluminada en el momento de máxima ocultación. El fenómeno podrá contemplarse a simple vista y, a diferencia de los eclipses solares, no será necesario utilizar gafas ni filtros especiales.
La fase parcial comenzará a las 4.34 horas y alcanzará su punto máximo a las 6.12 horas, cuando casi todo el disco lunar quedará cubierto por la sombra terrestre. El eclipse parcial finalizará a las 7.52 horas. Desde Euskadi será posible observar toda esta fase siempre que las condiciones meteorológicas y la nubosidad lo permitan.
Por qué la Luna se vuelve roja
Los eclipses lunares se producen cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean y la sombra de nuestro planeta se proyecta sobre el satélite. Durante el proceso, la Luna adquiere un tono rojizo porque la atmósfera terrestre filtra la luz solar, bloquea buena parte de los colores azules y permite el paso de las tonalidades rojas. Es el mismo fenómeno que tiñe de rojo y naranja el cielo durante los amaneceres y atardeceres.
Un eclipse lunar atraviesa cinco etapas. Primero comienza la fase de penumbra, en la que el brillo de la Luna se atenúa de manera sutil. Después llega la umbra, cuando la sombra más oscura de la Tierra avanza sobre el disco lunar, seguida del momento de máxima ocultación. Finalmente, el proceso se invierte hasta que el satélite recupera su iluminación habitual.
Visible desde todo el hemisferio nocturno
A diferencia de un eclipse total de Sol, que solo puede observarse desde una franja concreta y relativamente estrecha de la superficie terrestre, los eclipses lunares son visibles desde todo el hemisferio nocturno orientado hacia la Luna. En Europa y África, el fenómeno tendrá lugar durante las horas previas al amanecer. En América del Norte coincidirá con la salida de la Luna durante el atardecer del jueves, mientras que en América del Sur se observará cerca de la medianoche. No será visible desde Asia ni Oceanía.
Un agosto excepcional
El eclipse lunar cerrará un mes marcado por varios acontecimientos astronómicos. El pasado 12 de agosto pudo contemplarse un eclipse total de Sol, un fenómeno que no era visible desde el territorio estatal desde 1959, cuando únicamente pudo observarse desde Canarias, y desde la Península desde 1912. Los próximos eclipses solares visibles serán el 2 de agosto de 2027, cuando se producirá otro eclipse total, y el 26 de enero de 2028, que será anular, según el Observatorio Astronómico Nacional.