El programa de detección precoz de cáncer de colon de Osakidetza ha reducido la mortalidad por esta enfermedad en Euskadi en un 50%, según un estudio publicado en la revista 'JAMA Network Open'.
El programa vasco de cribado, dirigido a personas de entre 50 y 69 años -ampliado en 2025 de 70 a 74 años-, se inició en el año 2009 y los resultados de la investigación muestran una reducción drástica de las muertes.
Los autores del trabajo, entre ellos los científicos Luis Bujanda, Beatriz Val e Isabel Portillo Villares, analizaron una población de 2.208.007 habitantes entre 2004 y 2024. Durante este periodo se registraron 438.134 muertes por todas las causas en Euskadi. Del total de fallecimientos, 16.298 muertes (un 3,7%) fueron atribuibles al cáncer colorrectal, lo que supone el 12,7% de todas las muertes por cáncer (128.052) en la comunidad autónoma.
La tasa de mortalidad estandarizada por edad (TME) por cáncer colorrectal disminuyó un 29,6% en este periodo, pasando de 32,8 a 23,1 muertes por cada 100.000 habitantes. En el grupo diana (50-69 años), los decesos descendieron un 50,1% (de 39,7 a 19,8 muertes por cada 100.000 habitantes).
Cambio de tendencia
El punto de inflexión se produce en 2012, tres años después del inicio del programa piloto. Antes de ese año, la mortalidad subía a un ritmo de +0,43 por cada 100.000 habitantes al año; a partir de 2012, comenzó a bajar a un ritmo de -0,98 al año. Los modelos estiman que, de no haberse implantado el cribado, la mortalidad en el grupo de 50 a 69 años habría sido un 46,2% mayor de la registrada en 2024. Además, el grupo de mayores de 70 años, que no eran el público objetivo directo, experimentó una reducción del 19,6 % en la mortalidad por este cáncer por el efecto arrastre de haber sido cribados en la década anterior.
El estudio atribuye el éxito de la reducción de las muertas a la excelente respuesta y adherencia de la ciudadanía vasca al programa. La participación media en Euskadi fue del 70,1% (con picos del 71,3% al 73,1% una vez consolidado el programa), cifra muy superior a la media de otros países. La participación fue siempre mayor en mujeres que en hombres. Además, el 91% de las personas que dieron positivo en la prueba de sangre oculta en heces aceptaron realizarse la colonoscopia de seguimiento diagnóstica.
De los 4.892 casos de cáncer detectados gracias al cribado en este periodo, 3.464 (el 70,8%) se diagnosticaron en estadios tempranos, lo que permitió tratamientos mucho más eficaces y con altas tasas de supervivencia.
La extensión del cribado de cáncer colorrectal de 70 a 74 años permitió detectar en 2025 cáncer colorrectal en 2,4 de cada mil personas, el doble que entre la población de 50 a 69 años, según datos de Osakidetza. El cribado se realiza de forma individual, en casa, mediante la realización del test de sangre oculta en heces. La invitación se realiza vía SMS y la comunicación de los resultados a través de la carpeta de salud. El kit para la realización de la prueba se envía a los domicilios con cartas específicas diferenciadas por sexos.