El calor extremo de este verano está pasando una factura histórica a las huertas de Euskadi. Los episodios consecutivos de canícula y la persistente falta de precipitaciones arruinan cosechas enteras, provocando que productos tan emblemáticos de la temporada como los tomates, las lechugas o los pimientos sufran graves quemaduras o se espiguen antes de tiempo. Ante esta preocupante realidad, el agro vasco se ve obligado a reinventar sus técnicas tradicionales y a adoptar medidas urgentes de sombreo para garantizar la supervivencia del sector.
Sobre este preocupante escenario, Nerea Mujika, directora técnica y responsable de semillas de Grupo Cooperativo Garlan ha analizado a fondo la situación actual y ha detallado las enormes dificultades económicas que afronta el colectivo debido al descenso en la producción. Por otra parte, ha explicado cómo la necesidad de incorporar mallas de sombreo y aumentar el riego está encareciendo los costes fijos del baserri, una realidad que inevitablemente terminará repercutiendo en los precios de venta al público y en la disponibilidad del género de cara a las próximas ferias de otoño.