Dos fuertes terremotos sacudieron este miércoles el Caribe venezolano con apenas 39 segundos de diferencia, en un fenómeno conocido como "doblete sísmico" cuyo seísmo principal alcanzó una magnitud de 7,5. El balance, según informó este jueves la presidenta encargada del país, Delcy Rodríguez, se elevaba 188 fallecidos, 157 desaparecidos y más de 1.500 heridos, con el estado costero de La Guaira como el más golpeado por la tragedia. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha confirmado que en estos momentos aún hay 68 españoles que no han sido localizados.
El sistema oficial de alerta de tsunamis de EE.UU. explicó que el primer movimiento, inicialmente reportado con una magnitud de 7,2, fue reclasificado como un sismo precursor del terremoto principal, de magnitud 7,5, tras el análisis de los registros sísmicos. El Servicio Geológico de EE.UU. (USGS) ubicó los epicentros cerca de las localidades de San Felipe y Yumare, en el estado Yaracuy, a profundidades de entre 21 y 28 kilómetros. Además, el Sistema de Alerta de Tsunamis llegó a emitir un aviso para Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses, que fue cancelado horas después.
Caracas fue uno de los escenarios más afectados. En la plaza Altamira, en el municipio de Chacao, dos edificios colapsaron por completo, mientras otras construcciones de la zona sufrieron grietas y destrozos de consideración. "De repente comenzó eso a moverse horrible, horrible. Se movió todo, se empezaron a caer cosas en la casa", relató Yaritza Moya, vecina del sector de Los Palos Grandes, quien seguía el Mundial de fútbol desde su apartamento cuando la sorprendió el temblor.
Con la noche ya caída, miles de personas permanecieron en las calles caraqueñas por temor a las réplicas, mientras se cortaba la electricidad, la telefonía y el internet en buena parte de la ciudad. Junto a los edificios derrumbados, vecinos y funcionarios de Protección Civil trabajaban con lo que tenían a mano para intentar rescatar a posibles sobrevivientes. "Necesitamos macetas vacías, aguas pequeñas potables para lanzárselas a la gente que está bajo los escombros", gritaban algunos. "Hay gente viva, necesitamos tobos (cubos) para cargar y mover los escombros", respondían otros. Entre la desesperación, una mujer clamaba entre lágrimas por su hijo: "¡Antonio, mamá está aquí!".
Declarado el estado de emergencia tras el doble terremoto de Venezuela
Las labores de rescate también dieron frutos esa misma noche: el alcalde de Chacao, Gustavo Duque, confirmó que 22 personas habían sido rescatadas con vida, aunque cifró en cuatro los edificios totalmente colapsados solo en su jurisdicción y reconoció víctimas fatales sin precisar un número en ese momento. Cada nuevo rescate era celebrado por los cientos de vecinos congregados en la zona, que gritaban "¡bravo!" al ver salir con vida a los atrapados.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, se pronunció el miércoles por la noche en su red social Truth, donde anunció que su país estaba dispuesto a colaborar. "Los dos grandes terremotos que acaban de golpear al noble pueblo de Venezuela son de una magnitud enorme y han dejado un número devastador de fallecidos. ¡EE.UU. está listo, dispuesto y capacitado para ayudar!", escribió. "He instruido a todas las agencias de nuestro gobierno para que se preparen y actúen con rapidez. Estaremos allí para nuestros nuevos y grandes amigos. ¡Los primeros informes no son buenos!", añadió. El sistema PAGER del USGS había llegado a estimar de forma preliminar un saldo potencial de entre 10.000 y 100.000 fallecidos, una horquilla que no se confirmó.
Ya este jueves, Rodríguez detalló en una comparecencia en el canal estatal Venezolana de Televisión que se habían contabilizado 30 réplicas desde los dos eventos principales, registrados a las seis de la tarde hora local del miércoles. La mandataria describió a La Guaira como "una verdadera tragedia" convertida en "zona de desastre", con decenas de edificios colapsados, y señaló que en la Gran Caracas se derrumbaron al menos diez. El Aeropuerto Internacional de Maiquetía, ubicado en esa región y principal del país, se cerró por los graves daños sufridos.
La presidenta encargada anunció además la creación de un fondo inicial de 200 millones de dólares con recursos del Fondo Monetario Internacional para reconstruir infraestructura, hospitales y viviendas, así como otro fondo para la atención inmediata de las víctimas. También confirmó la llegada de equipos de rescate internacionales, entre ellos grupos certificados por Naciones Unidas, y pidió apoyo al sector privado para conseguir maquinaria pesada destinada a las labores de búsqueda. Entre las medidas adoptadas, se suspendieron las clases durante los próximos días, así como las actividades no esenciales, y quedaron afectados los servicios de electricidad, agua, gas doméstico, metro y ferrocarril.
EE.UU. confirmó este jueves el envío de equipos de búsqueda y rescate. "Ya estamos desplegando equipos de búsqueda y rescate del condado de Fairfax, Virginia, y de Los Ángeles. Agregaremos otros", declaró el secretario de Estado, Marco Rubio, tras hablar con Rodríguez. Rubio explicó que la prioridad inmediata es localizar a las personas atrapadas bajo los escombros, antes de pasar a una fase de apoyo para restaurar infraestructuras y telecomunicaciones. Rodríguez había precisado antes que también llegarían rescatistas de México, El Salvador, Catar y República Dominicana.
Desde Nueva York, donde permanece detenido junto a su esposa Cilia Flores, el expresidente Nicolás Maduro difundió un mensaje de solidaridad pidiendo "unión nacional, serenidad y amor concreto". "Que nadie se quede solo, que cada comunidad cuide a sus niños, a sus abuelos, a sus enfermos", escribió, antes de concluir: "Nuestro corazón y nuestras oraciones están con ustedes. ¡Que Dios bendiga y proteja a Venezuela!".
En paralelo, las redes sociales se convirtieron en un canal clave para la búsqueda de desaparecidos, con mensajes de familiares dentro y fuera del país que compartían fotografías, nombres y números de contacto, sobre todo de personas en La Guaira y en sectores de Caracas con edificaciones colapsadas. El colapso parcial de la telefonía móvil y los cortes eléctricos dificultaron en las primeras horas confirmar el estado de muchos de ellos.