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Detenido en Alicante un menor acusado de administrar una red que robaba datos y exigía rescates

La operación internacional contra KillSec suma tres arrestos y permite intervenir su infraestructura tras más de mil ciberataques en todo el mundo
Imagen de archivo de Mossos d'Esquadra.
Imagen de archivo de Mossos d'Esquadra. / EP

Actualizado hace 10 minutos

La Guardia Civil, a través del Departamento de Cibercrimen de la Unidad Central Operativa (UCO), y los Mossos d'Esquadra de la Divisió d'Investigació Criminal (DIC) han detenido en Alicante a un menor de edad, de nacionalidad rumana, por su presunta participación en el grupo de 'ransomware' KillSec, en el marco de una operación internacional contra esta agrupación. También se han practicado dos entradas y registros, concretamente en un domicilio y en una oficina de un establecimiento hotelero de la provincia alicantina, y una mujer ha quedado investigada, según ha informado el instituto armado este jueves en un comunicado.

Los agentes se han incautado de material informático, teléfonos móviles, carteras de criptoactivos y servicios de anonimización y cifraje de información relacionados con la supuesta actividad delictiva del posible entramado. En un primer análisis, los investigadores han podido evidenciar transacciones correspondientes a pagos en forma de rescate por parte de algunas víctimas.

La investigación de la Guardia Civil, denominada Operación Rotoma, se inició en 2025 a partir de la colaboración policial con el FBI de San Juan de Puerto Rico, orientada a identificar a personas relacionadas con KillSec que pudieran residir en España. Los investigadores de la UCO, partiendo únicamente de una imagen de perfil, lograron identificar a uno de los presuntos administradores del grupo criminal que residía en la provincia de Alicante. Por parte de Mossos d'Esquadra, el caso comenzó a partir de un ciberataque, presuntamente del grupo KillSec, contra una entidad catalana a principios de 2025. Según la investigación, los atacantes habrían accedido a los sistemas de la empresa, habrían sustraído "información sensible" y habrían intentado extorsionarla.

Ante estos hechos, los especialistas de cibercrimen de la DIC de los Mossos d'Esquadra abrieron una investigación para esclarecer la autoría de la intrusión, la filtración de datos y el posterior intento de extorsión. Los daños ocasionados por este ciberataque ascenderían a cerca de un millón de euros.

Investigaciones conjuntas

La constitución de un equipo conjunto entre ambos cuerpos permitió coordinar las pesquisas, identificar al sospechoso residente en España, ubicar su residencia y determinar tanto su posible rol como principal administrador del grupo como su supuesta participación en el ataque cometido en Cataluña. En las actuaciones en España, se ha contado con el apoyo de especialistas de Europol y agentes de Bélgica, Alemania y Estados Unidos. La actuación española se integra en la operación internacional KillSwitch, desarrollada contra el grupo KillSec y coordinada con Europol y Eurojust. En la investigación han participado autoridades de Bélgica, Finlandia, Alemania, Grecia, Rumanía, España, Suiza, Reino Unido y Estados Unidos, con apoyo de las empresas de ciberseguridad Bitdefender y Group-IB.

De acuerdo con las investigaciones realizadas, este grupo habría realizado más mil ciberataques en todo el mundo, de los que unos 500 habrían tenido éxito, con más de 280 víctimas, hasta el punto de que algunas habrían abonado rescates de alrededor de 500.000 euros en criptomonedas. La actuación desarrollada este miércoles permitió que las autoridades policiales y judiciales tomaran el control de la infraestructura de este grupo, incluyendo su página de filtraciones, y se han asegurado al menos 110 terabytes de datos. Durante la investigación, también se pusieron bajo control policial cinco servidores centrales, se intervinieron dominios utilizados por el grupo y se actuó sobre evidencias, activos y posibles beneficios delictivos, incluidas criptomonedas.

'Modus operandi'

La Guardia Civil ha apuntado que KillSec, activo aproximadamente desde 2024, al parecer accedía a sistemas de organizaciones mediante la explotación de vulnerabilidades y de puntos de acceso deficientemente protegidos, sobre todo en entornos de almacenamiento en la nube. Sus integrantes presuntamente copiaban información interna sensible y la trasladaban a infraestructura bajo su control. Las víctimas eran identificadas en un sitio de filtraciones de la internet oscura y recibían amenazas de publicación de los datos sustraídos si no pagaban el rescate exigido. Cuando la víctima no pagaba, los archivos podían ponerse a disposición para su descarga gratuita. Los investigadores atribuyen a los sospechosos distintos cometidos. Entre ellos, los de administrador, desarrollador, negociador y afiliado.

Actuación contra servidores y activos criminales

La actuación coordinada se ha dirigido tanto contra las personas que presuntamente integraban KillSec contra los sistemas que utilizaban para llevar a cabo sus actividades. Las autoridades han practicado ocho registros domiciliarios en España, Grecia, Reino Unido y Rumanía, han efectuado tres detenciones y han intervenido pruebas y activos.

Durante la investigación, cinco servidores centrales han quedado bajo el control policial, incluyendo infraestructuras que al parecer se usaban para gestionar las actividades del grupo y almacenar los datos sustraídos a las víctimas. Las autoridades también han asumido el control de diversos dominios operados por KillSec y han redirigido los visitantes a un aviso oficial de intervención policial. Los investigadores continúan examinando los dispositivos y los datos intervenidos, a la vez que rastrean los beneficios derivados de la actividad criminal del grupo, incluidos los activos en criptomonedas. Las pruebas obtenidas podrían permitir identificar nuevas víctimas, nuevos ataques y otras personas implicadas.

Coordinación y continuidad de la investigación

La Joint Cybercrime Action Taskforce (J-CAT) ha coordinado a nivel policial las actuaciones con el apoyo del Centro Europeo contra la Ciberdelincuencia de Europol. A nivel judicial, las investigaciones han sido coordinadas por Eurojust. Según ha subrayado la Guardia Civil, "estas actuaciones han permitido asestar un importante golpe a uno de los grupos de cibercrimen organizado más activos". Dado el volumen de información incautada, se continúan analizando los dispositivos y los datos intervenidos, rastreando los posibles beneficios delictivos e investigando a otros supuestos integrantes del grupo criminal, por lo que no se descartan nuevas actuaciones.

'Ransomware'

El 'ransomware' es un tipo de 'malware' o código malicioso que bloquea equipos o impide el acceso a la información, normalmente mediante su cifrado, y exige un rescate para recuperar los datos o evitar su destrucción o difusión. En modalidades de doble extorsión, los autores no solo bloquean la información, sino que también la sustraen y amenazan con publicarla para aumentar la presión sobre la víctima, ha apuntado la Guardia Civil. Este tipo de amenaza puede aprovechar vulnerabilidades o accesos mal protegidos y también propagarse mediante técnicas de ingeniería social, como enlaces o archivos adjuntos maliciosos. Su impacto puede comprometer información sensible y afectar a la continuidad de la actividad de las organizaciones.

2026-10-01T16:22:01+02:00
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