Araba

Desalojo judicial en la histórica fábrica Fournier de Vitoria para garantizar la seguridad

El operativo coordinado entre la Policía Local y la Ertzaintza se ha ejecutado por orden judicial ante la falta de seguridad y habitabilidad del histórico inmueble
Desalojan la antigua fábrica Fournier Pilar Barco

La antigua fábrica de Naipes Fournier, un símbolo del patrimonio industrial de Vitoria-Gasteiz  situado en el barrio de Adurza, ha sido el escenario de un importante despliegue policial este jueves por la mañana destinado a ejecutar su desalojo tras meses de ocupación ilegal. La intervención, que se ha desarrollado bajo un estricto mandato judicial, ha concluido con la salida de las personas que permanecían en su interior y el aseguraramiento de los accesos para evitar que la situación vuelva a repetirse.

El dispositivo ha comenzado a fraguarse a primera hora de este jueves, cuando agentes de la Policía Local de Vitoria, en colaboración con efectivos de la Ertzaintza, han acordonado las inmediaciones de la factoría. El objetivo era garantizar que la comitiva judicial pudiera realizar su trabajo con total seguridad y dar cumplimiento a la resolución de lanzamiento que pesaba sobre las instalaciones.

Operativo coordinado y sin incidentes

La intervención oficial ha arrancado puntualmente a las 10.30 horas. En ese momento, los agentes han acompañado a los representantes del juzgado para acceder al recinto de la nave industrial ubicada en la zona de Heraclio Fournier. Según han confirmado fuentes municipales, el acceso se ha realizado de forma pacífica, siguiendo los protocolos habituales en este tipo de lanzamientos judiciales.

Una vez en el interior de la histórica fábrica, los agentes han localizado a tres personas que se encontraban pernoctando o permanecían de forma estable en las dependencias. Siguiendo el procedimiento legal establecido, la policía ha procedido a su identificación y posterior comunicación de la orden de desalojo. Las autoridades han destacado que las tres personas han abandonado el inmueble conforme a las directrices de la comitiva judicial, permitiendo que la actuación se desarrollara con "normalidad absoluta" y sin que se registraran incidentes de gravedad o resistencia activa.

Alrededor de las 11.45 horas, los responsables del operativo daban por controlada la situación, informando de que no se habían producido "incidencias destacables" durante el tiempo que los agentes permanecieron en el recinto.

Falta de habitabilidad y seguridad

La decisión judicial de proceder al desalojo de la fábrica Fournier no responde únicamente a una cuestión de propiedad, sino fundamentalmente a una preocupación por la seguridad física de los ocupantes y del entorno. Desde el Ayuntamiento de Vitoria se ha subrayado de forma contundente que estas instalaciones industriales abandonadas "no reúnen las condiciones adecuadas de habitabilidad y seguridad".

El estado de deterioro de algunas partes de la estructura, sumado a la falta de servicios básicos y suministros legales, convertía la estancia en el interior de la fábrica en un riesgo potencial ante posibles derrumbes, incendios o problemas de salubridad. En este sentido, el consistorio ha recordado que estas actuaciones son parte de un "compromiso institucional" para velar por la convivencia ciudadana y el cumplimiento estricto de la legalidad vigente.

La problemática de los espacios industriales abandonados en la ciudad es una cuestión que preocupa especialmente en barrios con una fuerte tradición fabril como Adurza.

Evitar nuevas ocupaciones

Una vez que el inmueble ha quedado totalmente vacío y la comitiva judicial ha dado por finalizado el lanzamiento, el trabajo policial se ha centrado en el aseguramiento de la planta. Las autoridades municipales han informado de que se ha contactado de inmediato con la propiedad del inmueble para transmitirle la urgencia de tomar medidas definitivas.

En concreto, se ha instado a los propietarios a "efectuar los cerramientos oportunos" en todos los puntos de acceso que hayan podido ser vulnerados durante los meses de ocupación. El objetivo es sellar la antigua fábrica de naipes de manera que se impidan nuevos accesos no autorizados en el futuro, protegiendo así el patrimonio industrial y evitando que el proceso judicial tenga que reiniciarse desde cero.

04/06/2026