El estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, es una de las rutas mundiales esenciales para el transporte de petróleo y gas y se ha convertido en la principal herramienta de presión en el conflicto de Oriente Próximo. Así, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló con anterioridad que la reapertura del estrecho constituye una de sus prioridades en las negociaciones con Teherán.
En medio de las tensiones con Irán y de los esfuerzos de Washington para mantener abierto el estratégico paso marítimo, Trump afirmó ayer que las fuerzas militares estadounidenses tienen el "control total" del estrecho de Ormuz. "Controlamos totalmente el estrecho de Ormuz. Ellos no lo controlan. Lo controlamos nosotros; nadie más", comentó refiriéndose a los iraníes. Del mismo modo, el mandatario estadounidense, en declaraciones a los periodistas en la Base Conjunta Andrews (Maryland), a su regreso de Ohio, afirmó que "nuestra armada es increíble y las cosas van de maravilla para nuestro país".
Trump aseguró, además, que la situación con Irán "va de maravilla", aunque expresó nuevamente su desconfianza hacia las autoridades iraníes: "Soy la última persona que confiaría en la República Islámica". Asimismo, reiteró que "me han mentido constantemente", y apuntó que, tras alrededor de medio siglo, Irán "ya no es el matón de Oriente Próximo". Pero eso no fue todo, sino que el inquilino de la Casa Blanca también agregó que "en algún momento, quizás hagan algo y entonces reciban una paliza, pero ahora mismo estamos en una posición muy buena".
Pocas esperanzas de reapertura
Las esperanzas de su reapertura son cada vez más bajas, ya que, horas antes, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezai, afirmó que el estrecho de Ormuz continuará cerrado mientras Estados Unidos mantenga la guerra y el bloqueo naval contra Irán, no libere sus activos congelados y no acepte un alto el fuego que incluya también Líbano y Gaza.
Rezaei insiste así en que esas son las condiciones que estipuló para la reapertura de Ormuz su antecesor al frente del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Mohamad Baqer Zolgadr, y que continuará con ellas. El secretario, que fue nombrado el domingo por el líder supremo Mojtaba Jameneí como responsable de las riendas del órgano responsable de definir las políticas de defensa, nucleares y de exterior de la República Islámica, es considerado un ultraconservador y estuvo al frente de la Guardia Revolucionaria durante la guerra entre Irán e Irak en los años 80.
A su vez, el líder supremo renovó un día después a parte de la cúpula militar del país persa. Una decisión que analistas consideran como una preparación por parte de Irán para un largo conflicto tras el derrumbe de las negociaciones con Estados Unidos. Por su parte, Teherán también ha exigido compensaciones por los daños provocados en el conflicto. En cambio, el presidente de Estados Unidos rechazó las exigencias iraníes y pidió, además, una indemnización por los supuestos daños causados por la República Islámica a lo largo de los años.
En medio de la suspensión de las negociaciones entre Irán y Estados Unidos desde junio para poner fin a la guerra, el ministro del Interior paquistaní, Mohsin Naqvi, llegó a Teherán el martes para mantener conversaciones con las autoridades iraníes debido a que, en este proceso, Pakistán ejerce de mediador.
A su vez, uno de los comandos combatientes unificados del Departamento de Defensa del Ejército de Estados Unidos informó en redes sociales de que ha disparado "dos misiles" contra el buque 'Vela Nova', con bandera de Panamá, que trataba de cruzar el golfo Pérsico y "violar el bloqueo estadounidense contra Irán navegando hacia un puerto iraní". En esa misma publicación, la fuerza castrense ha indicado que sus uniformados han "desviado 55 buques mercantes que intentaban burlar el bloqueo, inutilizado tres que no cumplían con las normas y abordado dos".
El cambio de aeronave
Por otro lado, el presidente de Estados Unidos confirmó su abandono del Air Force One tras la cumbre de la OTAN en Turquía, el pasado 8 de julio, alegando que el traslado al otro avión se realizó bajo instrucciones del Servicio Secreto y del Ejército, tal y como algunos medios publicaron este lunes.
"Querían que viajara en otro vuelo, así que lo hice. Hago lo que me dicen", afirmó Trump, que aseguró que el cambio respondió a una amenaza de seguridad y comentó que no preguntó por los detalles porque "estoy acostumbrado a recibir amenazas". A lo que añadió que "cualquier presidente importante recibe muchas amenazas. Los presidentes que no lo son no las reciben".
Trump fue filmado abordando el Air Force One para después ser trasladado sin ser detectado en un vehículo de catering del aeropuerto, que lo llevó a un C-32A de la Fuerza Aérea, según informó 'The Washington Post'.