Actualizado hace 46 minutos
La Audiencia Provincial de Gipuzkoa ha condenado a un total de 20 años de prisión a un hombre acusado de asesinar de un tiro a su expareja en el domicilio de esta, ubicado en Pasai Antxo, el 30 de noviembre de 2024. La sentencia, que es firme, ha sido dictada hoy 'in voce' tras la conformidad alcanzada por las partes -Fiscalía, defensa, acusaciones particulares y popular- que ha sido ratificada por el acusado, quien ha reconocido los hechos.
Por lo tanto el acusado ya no se sentará en el banquillo. Iba a ser juzgado a partir de la semana que viene en la Audiencia Provincial de Gipuzkoa como autor del crimen machista que acabó con la vida de Ana Leonor pero, según han confirmado fuentes del caso a la agencia EFE, en una sesión preliminar al juicio, celebrada esta mañana, el procesado ha admitido su culpabilidad en los hechos y ha dado el visto bueno al acuerdo de conformidad entre las partes.
Rebaja en las peticiones iniciales
Inicialmente la Fiscalía de Gipuzkoa pedía una pena de 34 años de prisión pero después de que el imputado haya reconocido los hechos, tanto el Ministerio Público como las dos acusaciones particulares -que ejercen las dos hijas de la fallecida y una compañera de piso de ésta- y la acción popular -ejercida por la letrada Cristina Ramos en nombre de la Asociación Clara Campoamor- han accedido a rebajar sus peticiones de penas. Por lo que finalmente, el hombre ha sido condenado a 20 años de prisión, como autor de un delito de asesinato (17 años de prisión), dos delitos de amenazas no condicionales (6 meses por cada uno de ellos), otro de coacciones (un año) y un delito de tenencia ilícita de armas (un año).
Así, la Audiencia de Gipuzkoa señala que "concurre la agravante de género en el delito de asesinato y la agravante mixta de parentesco respecto al delito de amenazas no condicionales y de coacciones cometidos frente a la hija de la víctima, quien se encontraba en la vivienda junto a otra mujer que compartía piso con la fallecida", en el momento del crimen machista.
En la otra cara de la moneda, se ha reconocido la atenuante de confesión, ya que el acusado acudió el mismo día de los hechos a dependencias policiales en Villabona, donde confesó el crimen y entregó el arma con la que había cometido el delito.
En concepto de responsabilidad civil, el hombre deberá abonar a las dos hijas de la víctima un total de 140.000 euros y a la mujer que convivía con la fallecida 25.000 euros por los daños morales causados por haber estado presente en el momento de los hechos.