Las primeras canas pueden aparecer mucho antes de lo esperado. Aunque el cabello blanco suele asociarse al envejecimiento, la edad no es el único factor que determina cuándo comienzan a aparecer. La herencia genética tiene un papel fundamental, pero también se han identificado asociaciones con el tabaquismo, el estrés y determinados déficits nutricionales.
Para algunas personas, descubrir los primeros cabellos blancos supone un motivo de preocupación y las lleva a recurrir a los tintes. Otras, en cambio, deciden dejar de teñirse y lucir su cabello natural como una forma de aceptar el paso del tiempo, ganar comodidad y alejarse de los cánones estéticos que vinculan juventud y ausencia de canas.
¿Por qué salen las canas y qué determina su color?
El color del cabello depende de la melanina, el pigmento que producen unas células especializadas llamadas melanocitos, situadas en los folículos pilosos. Con el paso del tiempo, estas células pierden actividad y los folículos producen menos pigmento, hasta que el pelo nuevo crece con una coloración grisácea o blanca.
Cada vez son más las mujeres que optan por dejarse las canas.
Se trata de un proceso gradual. Cada folículo sigue su propio ciclo y puede perder pigmentación en un momento diferente, de modo que las primeras canas suelen aparecer de forma dispersa antes de extenderse por toda la cabeza.
La edad a la que comienza este proceso varía considerablemente. La genética es uno de los factores más importantes: quienes tienen familiares que encanecieron pronto suelen presentar una mayor predisposición. También existen diferencias entre poblaciones, por lo que no hay una única edad que permita definir las canas prematuras en todos los casos. Algunos estudios médicos consideran prematura su aparición antes de los 20 años en personas de ascendencia europea, antes de los 25 en poblaciones asiáticas y antes de los 30 en personas de ascendencia africana.
Estrés, tabaco y alimentación: otros factores que influyen
Aunque el envejecimiento capilar es natural, determinados factores pueden contribuir a que las canas aparezcan antes de lo esperado.
Uno de ellos es el estrés psicológico. Una investigación publicada en 2021 por científicos de la Universidad de Columbia encontró una asociación entre periodos de estrés y cambios en la pigmentación de algunos cabellos. El trabajo, que analizó pelos de 14 voluntarios, observó también casos de recuperación parcial del color cuando disminuía el estrés. Sin embargo, sus resultados no permiten asegurar que relajarse vaya a revertir las canas de forma generalizada.
El tabaco es otro factor que se ha relacionado con el encanecimiento prematuro. Además, algunas investigaciones han observado asociaciones entre la aparición temprana de canas y niveles bajos de determinados nutrientes.
Dejar de teñirse puede aliviar la presión de mantener una imagen específica.
Un estudio de 2018 publicado en International Journal of Trichology, realizado con 120 personas con canas prematuras y otras 120 como grupo de control, encontró niveles inferiores de vitamina B12, ferritina y calcio entre los participantes que presentaban encanecimiento prematuro. También observó diferencias relacionadas con el tabaquismo y el estrés percibido.
El cobre también interviene en los procesos relacionados con la producción de melanina. Una investigación publicada en 2012 encontró concentraciones inferiores de este mineral en personas con encanecimiento prematuro, aunque hacen falta más estudios para establecer su papel y determinar si corregir una posible deficiencia modifica la evolución del cabello.
¿Qué se puede hacer para retrasar la aparición de las canas?
No existe un tratamiento que garantice mantener el color original del cabello durante más tiempo. Sin embargo, cuidar la salud general puede ayudar a reducir algunos factores asociados al encanecimiento prematuro.
Una alimentación variada, con frutas, verduras, legumbres, frutos secos, proteínas de calidad y grasas saludables, contribuye a cubrir las necesidades nutricionales del organismo. La vitamina B12 se encuentra principalmente en alimentos de origen animal y productos enriquecidos; el hierro está presente, entre otros alimentos, en las legumbres y la carne, mientras que los frutos secos y el marisco aportan cobre.
También resulta recomendable evitar el tabaco, descansar adecuadamente y buscar estrategias para gestionar el estrés.
Frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales son alimentos ricos en fibra.
Conviene tener presente que tomar suplementos vitamínicos o minerales no evita las canas si no existe una deficiencia que lo justifique. Antes de recurrir a ellos, especialmente si el cabello encanece de forma muy temprana o el cambio es repentino, es aconsejable consultar con un profesional sanitario para valorar si existe alguna causa que deba estudiarse.
¿Se pueden eliminar las canas de forma natural?
Los remedios caseros, los aceites y los alimentos a los que se atribuyen propiedades para recuperar el color del cabello no han demostrado revertir de manera fiable el encanecimiento. Una dieta equilibrada favorece la salud capilar, pero no devuelve necesariamente la pigmentación perdida.
La Academia Americana de Dermatología señala que actualmente no existen tratamientos médicos eficaces de aplicación general para recuperar el color de las canas ya establecidas. Hay investigaciones que apuntan a una posible repigmentación en determinadas circunstancias, pero todavía no permiten recomendar un método como solución universal.
Dejarse las canas: una decisión que va más allá de la estética
Para muchas personas, especialmente mujeres que durante años han sentido presión para disimular los signos de la edad, dejar de teñirse supone una forma de ganar autonomía sobre su imagen. La decisión puede evitar visitas frecuentes a la peluquería y reducir la obligación de mantener una apariencia determinada.
Asumir las canas no significa renunciar al cuidado personal, sino decidir cómo se quiere afrontar el cambio físico. En paralelo, mantener hábitos saludables y consultar ante un encanecimiento inusualmente temprano permite atender los factores que sí pueden tener relevancia médica.
Las canas forman parte de un proceso natural que no siempre se puede prevenir ni revertir. La clave está en recordar que el cabello blanco no tiene por qué ser un problema que deba corregirse.