El Hayedo de Otzarreta, situado en el municipio vizcaino de Zeanuri, dentro del Parque Natural del Gorbeia, es uno de los rincones más singulares y visitados de Bizkaia. Lo que lo hace especial no es solo su belleza natural, sino la forma en que sus árboles desafían las normas de la botánica. Las hayas centenarias del bosque, conocidas por haber sido podadas a unos tres metros de altura hace siglos para aprovechar su madera en la producción de carbón vegetal. Con el tiempo, esas podas generaron un crecimiento vertical de las ramas, creando pilares naturales cubiertos de musgo que parecen sacados de un paisaje de película de fantasía.
Hayedo de Otzarreta
Este hayedo es uno de los más fotografiados de Euskal Herria, especialmente en otoño, cuando el suelo se tiñe de tonos rojizos y anaranjados y la niebla añade un toque misterioso. Aún así, cada estación tiene su encanto: en primavera el verde del musgo es más intenso, en verano las hayas ayudan a sobrellevar el calor y en invierno, tras las nevadas, el bosque se convierte en una postal casi irreal.
PARA NO PERDERSE
Qué ver en los alrededores
El Hayedo de Otzarreta suele ser solo el inicio de una jornada completa en el Parque Natural de Gorbeia. Desde el propio aparcamiento parten rutas hacia lugares de gran interés, como la Cascada de Uguna, a la que se llega tras unos 30 minutos de caminata. Es una caída de agua de unos 20 metros rodeada de rocas y vegetación, especialmente vistosa en épocas de lluvia.
Otro punto cercano es el Humedal de Saldropo, una zona protegida de turberas y lagunas que sirve de refugio a aves y anfibios. El camino circular a pie que conecta Otzarreta, Uguna y Saldropo ronda los 7 kilómetros y puede completarse en unas dos horas, sin grandes desniveles ni complicaciones técnicas.
En la zona también se encuentra Zeanuri, una puerta de entrada perfecta a la zona. El propio pueblo ofrece la posibilidad de completar la excursión con un paseo por su casco histórico o visitar la bonota iglesia de Andra Mari.
No te vayas sin...
Probar las fotezkoak, la versión local de las tostadas. Mientras que las de crema (ahiezkoak) nacieron más tarde, las fotezkoak son las más antiguas. Elaboradas con pan de bollo empapado en leche aromatizado, rebozado y frito, son parte del legado gastronómico de Zeanuri.