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Las mujeres mayores de edad podrán portar en Brasil espráis de gas pimienta destinados a su defensa personal. El presidente del país, Luiz Inácio Lula da Silva, ha sancionado la ley que regula su venta, adquisición y posesión, previamente aprobada por el Parlamento y publicada este viernes en el Diario Oficial.
La norma autoriza “la comercialización, la adquisición y la posesión de aerosoles de extractos vegetales con fines de defensa personal de la mujer”. El dispositivo deberá emplearse para “la contención temporal del agresor” ante una agresión física o sexual que esté produciéndose o sea inminente.
Podrán adquirirlo las mujeres mayores de 18 años que no hayan sido condenadas por delitos dolosos cometidos con violencia o amenazas graves. Para efectuar la compra será necesario presentar un documento oficial de identidad con fotografía y un justificante de residencia.
Uso individual y venta controlada
El espray será de “uso individual e intransferible” y no podrá contener sustancias con efectos letales ni causar una toxicidad permanente. Los dispositivos también tendrán que ajustarse a diferentes requisitos técnicos y de seguridad.
La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) determinará la capacidad máxima de los envases, la concentración permitida de la sustancia activa y el resto de las especificaciones que deberán cumplir los aerosoles.
Los establecimientos autorizados estarán obligados a registrar los datos de las compradoras para que cada producto pueda ser rastreado. Además, deberán facilitar “orientaciones básicas” sobre el empleo “correcto, seguro y responsable” de estos dispositivos.
Nuevo máximo de feminicidios
La entrada en vigor de la ley se produce un día después de la publicación del vigésimo Anuario Brasileño de Seguridad Pública, que recoge un nuevo máximo de feminicidios en el país.
Brasil contabilizó 1.571 víctimas en 2025, un 4% más que durante el año anterior. Los autores fueron hombres en el 96,4% de los casos, según el Foro Brasileño de Seguridad Pública, organización que elabora su informe a partir de datos oficiales.
Seis de cada diez feminicidios fueron cometidos por las parejas de las víctimas; cerca del 20%, por exparejas, y otro 12%, por algún integrante de su familia.