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La Dirección General de Salud Pública del Gobierno balear considera probable que aparezcan nuevos casos relacionados con el brote de sarampión detectado en Mallorca, que hasta el momento ha dejado seis personas contagiadas. El elevado número de contactos estrechos hace que esta posibilidad entre "dentro de la normalidad", según ha explicado este lunes su directora, Elena Esteban.
El seguimiento incluye desde los pasajeros del avión en el que viajó el primer paciente hasta las personas que coincidieron con él en la sala de espera del área pediátrica del Hospital Son Espases, donde se produjeron varios contagios. Salud Pública está enviando mensajes de texto para pedirles que vigilen la posible aparición de síntomas durante 23 días, el periodo máximo de incubación del virus.
Las autoridades están revisando ahora el estado de inmunización de esas personas. Quienes tienen completa la pauta de vacunación o nacieron antes de 1978 se consideran inmunes. Los contactos estrechos no deben permanecer aislados ni tienen restricciones, aunque se les recomienda evitar las concentraciones y el contacto con personas vulnerables.
Los afectados sí deben guardar aislamiento domiciliario durante cuatro días desde la aparición de los síntomas. De los seis casos confirmados, casi todos corresponden a menores de edad, salvo una mujer de 20 años que es madre de uno de los niños contagiados.
Medidas en los hospitales
La Conselleria de Salut ha activado un protocolo de prevención especialmente dirigido a los servicios hospitalarios. Entre las medidas figuran la recomendación de utilizar mascarillas FFP2 y la revisión obligatoria de los síntomas y del estado de vacunación del personal.
Esteban ha recordado que el sarampión es una enfermedad muy contagiosa y que el virus puede permanecer activo en el ambiente y sobre las superficies durante dos horas. La protección vacunal en Baleares supera el 90%, aunque Salud Pública ha insistido en completar la pauta porque el brote afecta casi en su totalidad a personas que no estaban vacunadas.
La enfermedad suele provocar fiebre, erupciones cutáneas y síntomas similares a los de un catarro, como tos, estornudos y conjuntivitis, además de malestar general. Una persona infectada puede transmitir el virus desde cuatro días antes de que aparezca la erupción hasta cuatro días después.
El periodo habitual de incubación oscila entre diez y catorce días, aunque puede prolongarse hasta los 23. La transmisión se produce mediante el contacto con secreciones nasales o de la garganta y por la inhalación de las gotas expulsadas al toser o estornudar.