Mercabilbao funciona como una "pequeña ciudad" que nunca duerme, donde la actividad logística comienza de madrugada para asegurar que los alimentos frescos lleguen diariamente a cerca de tres millones de personas.
Con un centenar de empresas instaladas, este centro genera un impacto económico masivo, facturando cerca de 700 millones de euros anuales y empleando a unas 1.200 personas.
Más allá de su fuerza financiera, su director general, Aitor Argote, nos cuenta que la infraestructura destaca por su compromiso social y medioambiental, logrando reducir el desperdicio alimentario mediante la economía circular y fomentando hábitos saludables en miles de escolares .
De cara al futuro, Mercabilbao apuesta por la digitalización para optimizar el conocimiento del consumo y seguir garantizando la calidad alimentaria en todo su radio de influencia.