La investigadora en Salud Hormonal Femenina, Ana Isabel Martínez, alerta sobre la sobremedicalización del cuerpo de la mujer, señalando que la práctica médica habitual recurre a fármacos hormonales como un parche para tapar síntomas como dolores intensos durante la menstruación, sagrados abundantes o ciclos irregulares en lugar de investigar sus causas.
La experta denuncia que la falta histórica de investigación sobre la fisiología femenina ha derivado en una atención centrada únicamente en acallar las señales del organismo administrando anticonceptivos, lo que puede provocar alteraciones emocionales, inmunológicas y metabólicas a largo plazo.
Frente a esta inercia, Martínez propone un cambio de paradigma guiado por la medicina integrativa, en el que la nutrición, la actividad física, la gestión del estrés, la reducción de disruptores endocrinos y el respeto a la propia ciclicidad biológica permitan sanar la raíz de los desequilibrios y devolver la autonomía de salud a las mujeres.
Todo ello, con motivo del Día Mundial de la Anticoncepción que se conmemora el 26 de septiembre.