El presidente chino y secretario general del Partido Comunista de China (PCCh), Xi Jinping, afirmó este miércoles que "resolver la cuestión de Taiwán" y lograr la "reunificación" de China es una "tarea histórica" del partido, durante su discurso por el 105.º aniversario de la formación en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín.
Discurso e intenciones de Xi
Xi pidió profundizar los intercambios y la integración entre ambos lados del estrecho y prometió combatir de forma "firme" a las "fuerzas separatistas" favorables a la "independencia de Taiwán" y la "injerencia exterior", en referencia velada a Estados Unidos. Taiwán, un territorio autogobernado desde 1949, es uno de los principales focos de tensión entre Pekín y Washington, mientras China reclama la soberanía sobre la isla y no ha descartado el uso de la fuerza para lograr lo que describe como "reunificación".
Respuesta de Taipei
La Administración de la Guardia Costera (CGA) de Taiwán instó este miércoles a los buques taiwaneses a ignorar las posibles solicitudes de abordaje e inspección por parte de los guardacostas chinos, en un contexto de tensión por la creciente actividad marítima de Pekín en aguas al este de la isla.
En declaraciones recogidas por la agencia CNA, el subdirector de la CGA, Hsieh Ching-chin, afirmó que el Gobierno ha instruido a los buques taiwaneses para que, si se topan con esa situación, "notifiquen de inmediato" a los guardacostas isleños, se dirijan hacia sus patrulleras y "no atiendan a los requerimientos" de los guardacostas chinos.
"Si la situación es apremiante, las patrulleras (de la CGA) se interpondrán entre ambos buques", aseveró Hsieh en una comparecencia parlamentaria.
El subdirector del organismo recalcó que China "no posee jurisdicción en las aguas orientales de Taiwán", razón por la que las embarcaciones taiwanesas "no deben atender" las peticiones de los barcos chinos.
Aumenta la actividad marítima de Pekín
Estas declaraciones se producen semanas después de que el Gobierno chino lanzara una "operación especial de control del tráfico marítimo" en aguas al este de Taiwán, como respuesta, según Pekín, al anuncio de Japón y Filipinas de iniciar negociaciones para delimitar sus respectivas zonas económicas exclusivas y plataformas continentales en esa región.
Según Pekín, el operativo buscaba ejercer su "jurisdicción administrativa de aplicación de la ley marítima" en la zona, reforzar sus capacidades de patrulla en aguas lejanas y de control del tráfico en "zonas marítimas clave", garantizar la seguridad de la navegación y "salvaguardar los intereses nacionales".
Durante el despliegue, que se extendió del 6 al 10 de junio, China inspeccionó un total de 198 buques y "corrigió" a tres, de acuerdo con un comunicado de su Ministerio de Transporte.