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Vitoria aplicará la tasa turística máxima a las viviendas turísticas y a los hoteles de cinco estrellas a partir de 2027

El Gobierno municipal de Maider Etxebarria y Elkarrekin pactan un gravamen de 6,5 euros por estancia para mitigar el impacto del turismo y proteger la vivienda
Visitantes, con maletas, en la recepción de un hotel de Vitoria Pilar Barco
Visitantes, con maletas, en la recepción de un hotel de Vitoria Pilar Barco

Actualizado hace 1 hora

El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ha alcanzado un acuerdo político clave entre el Gobierno municipal de PNV y PSE y el grupo municipal de Elkarrekin para fijar la tarifa máxima del nuevo impuesto sobre estancias turísticas en la capital alavesa. Esta nueva figura fiscal, regulada por norma foral y de implantación obligatoria en Euskadi, entrará en vigor el próximo 1 de enero de 2027 tras completar su tramitación municipal en las próximas semanas.

El consenso pactado establece que las viviendas de uso turístico y los hoteles de cinco estrellas abonarán una cuota tope de 6,5 euros por estancia para corresponsabilizar a los visitantes en el mantenimiento del espacio público, evitar tensiones en el mercado residencial y prevenir la turistificación que sufren otras ciudades vascas.

Una tarifa máxima de 6,5 euros 

El pilar fundamental sobre el que se asienta el pacto político estriba en fijar una cuota de 6,5 euros por estancia -hasta un límite máximo de 6 pernoctaciones-. Esta cuantía se aplicará de forma directa tanto a los establecimientos hoteleros de máxima categoría (cinco estrellas) como a la totalidad de las viviendas de uso turístico (VUT) que operan en el municipio. Precisamente, elevar al umbral legal máximo este tributo a dichos alojamientos constituía una de las premisas centrales planteadas por la coalición de izquierdas para dar su visto bueno a la ordenanza municipal.

Desde la formación Elkarrekin, su portavoz municipal, Garbiñe Ruiz, ha incidido en el valor estratégico de esta diferenciación fiscal al remarcar de forma tajante que «las viviendas son para vivir». En este sentido, la representación de la coalición ha argumentado que resulta indispensable exigir una contribución económicamente mayor a los pisos turísticos con el fin de garantizar que los recursos obtenidos tengan un retorno social directo e incontestable sobre la ciudadanía vitoriana. La meta perseguida no reside en posicionarse en contra de la actividad turística, sino en articular mecanismos de contención que eviten que el flujo de visitantes acabe desplazando necesidades sociales primarias como el derecho a la vivienda residencial y la convivencia pacífica en los barrios.

Preservar servicios e infraestructuras 

Por su parte, la alcaldesa de la capital alavesa, Maider Etxebarria, ha defendido el principio de corresponsabilidad fiscal que sustenta la implantación de este tributo municipal. Según ha expuesto la regidora, las personas que eligen la capital alavesa como destino disfrutan de un entorno caracterizado por contar con una ciudad limpia, segura, plenamente accesible, con un valioso patrimonio, una oferta cultural sólida y equipamientos públicos de primer orden. Por todo ello, la máxima autoridad consistorial considera plenamente razonable y proporcionado que quienes hacen uso temporal de dichas prestaciones realicen una aportación económica moderada dirigida a asegurar su sostenimiento y constante mejora.

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En consonancia con esta visión, la totalidad del dinero recaudado a través de las estancias se canalizará de manera finalista hacia la mitigación del impacto generado por la propia actividad turística. Específicamente, los fondos se destinarán a la mejora de la red de servicios públicos urbanos y a la conservación del espacio público, del que se benefician de forma simultánea tanto la población residente como las personas visitantes. Etxebarria ha recalcado asimismo que este tributo -presente ya en más de una veintena de países del entorno europeo- permitirá a Vitoria adaptarse a las exigencias de un turismo cada vez más cualificado sin desvirtuar la esencia propia de la ciudad, fortaleciendo al sector turístico local y elevando la calidad de vida en el municipio.

Prevención frente al modelo de turistificación 

Otro de los vectores centrales que explican el entendimiento alcanzado entre ambas fuerzas radica en la capacidad de anticipación política y urbanística. En palabras de Garbiñe Ruiz, la firma del acuerdo representa una noticia enormemente positiva para la capital de Euskadi, puesto que permite reaccionar con antelación antes de que los problemas derivados de la turistificación desborden el ecosistema urbano. La portavoz municipal ha advertido de la importancia de no aguardar a que surjan conflictos graves en materia de acceso a la vivienda, deterioro de los barrios o fractura social para empezar a legislar.

De este modo, el consistorio vitoriano busca dotarse a tiempo de las herramientas normativas oportunas para evitar escenarios de saturación turística como los que experimentan actualmente otros puntos del territorio vasco, singularmente Donostia. La estrategia acordada aboga decididamente por la consolidación de un modelo turístico sostenible que sea capaz de dinamizar la economía local y generar riqueza, pero cuya implantación resulte en todo momento plenamente compatible con el carácter habitable de la ciudad y el bienestar de sus vecinos.

En vigor en 2027

El entendimiento sellado para la ordenanza de la tasa turística ratifica además la dinámica de acuerdos que atraviesa el Gobierno municipal, siendo este el tercer pacto de calado alcanzado con grupos de la oposición en el margen de tan solo una semana, tras los consensos previos en la Ordenanza de Bienestar Animal y en el Plan Especial de Rehabilitación Integrada (PERI) del Casco Medieval.

En lo relativo al calendario institucional de tramitación, el proyecto encarará su primer examen técnico mediante el debate de las enmiendas en la Comisión de Hacienda consistorial. Posteriormente, la norma acudirá al pleno municipal fijado para este próximo viernes con el objetivo de recabar su aprobación inicial. Una vez superada esta fase y tras el correspondiente periodo de alegaciones, la aprobación definitiva de la ordenanza fiscal tendrá lugar en el pleno del próximo mes de noviembre. De cumplirse el cronograma previsto, la nueva figura fiscal forjará su aplicación efectiva a partir del 1 de enero de 2027, fecha en la que Vitoria comenzará a cobrar de forma oficial este nuevo impuesto sobre las pernoctaciones.

2026-09-23T05:59:11+02:00
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