A los pies de la famosa sierra del Moncayo y a un paso de las fronteras de Navarra y Aragón, la provincia de Soria guarda historias repeltas de hierro, esfuerzo y el trágico destino del ferrocarril que conectaba las explotaciones mineras de la zona. Construida a principios del siglo XX para dar salida al mineral de hierro, la antigua línea ferroviaria cayó en el olvido con el cierre de las galerías, dejando un trazado de firme cómodo y, encima, con unas vistas sobrecogedoras.
Hoy en día, este sendero se ha recuperado oficialmente como la Vía Verde del Moncayo, un recorrido de unos 29 kilómetros que une las villas de Ólvega y Ágreda. El itinerario arranca en la emblemática Mina Petra, situada en el pueblo de Ólvega y convertida en área recreativa con un espectacular lago artificial turquesa, y nos lleva sobre la calzada del viejo tren minero entre prados, pastos, matorrales y bosques de la Sierra del Madero.
Vía Verde del Moncayo y su lago turquesa.
Para recorrer esta vía verde existen dos alternativas principales según la distancia y la experiencia que busquemos. El tramo inicial desde Mina Petra hasta Ólvega es un paseo corto y un trayecto de unos 4 kilómetros ideal para familias y para dar un paseo tranquilo. Arranca directamente en la zona recreativa de la Mina Petra y bordea los paisajes hasta el casco urbano de Ólvega, una villa con muchísima actividad industrial entre las sierras del Madero y del Moncayo.
Otra opción es recorrer el trazado completo de la Vía Verde desde Ólvega hasta llegar a Ágreda. La ruta oficial completa suma aproximadamente 29 kilómetros siguiendo el trazado ferroviario hacia su final. El camino pasa muy cerca del límite con Aragón y nos ofrece un camino muy llano y cómodo para recorrer a pie o en bicicleta mientras contemplamos la cara norte del Moncayo.
Qué ver en los alrededores
La visita a esta comarca también nos invita a descubrir villas con un gran arraigo histórico y con unos paisajes espectaculares. En el municipio de Ágreda, conocido como la "Villa de las Tres Culturas", es imprescindible pasear por su barrio morisco, admirar las murallas califales que lo protegen y visitar el Convento de la Concepción. A pocos kilómetros, la villa medieval de Vozmediano destaca por el nacimiento del río Queiles, donde brota una impresionante cantidad de agua subterránea directamente de la roca y por su castillo del siglo XV.
Por otro lado, la localidad de Ólvega tiene una gran tradición en embutidos y sirve como punto de partida estratégico para comer antes o después de adentrarse en los senderos del Parque Natural del Moncayo.