Actualizado hace 3 minutos
Con la llegada del verano, las sandalias, zuecos y zapatillas abiertas vuelven a convertirse en el calzado favorito. Sin embargo, también aparece un problema muy común: las manchas de sudor en las plantillas, especialmente en aquellas fabricadas en ante o materiales similares,como la gamuza.
Con el paso de los días, el sudor deja marcas oscuras, favorece la acumulación de bacterias y provoca malos olores, además de deteriorar el material si no se limpia correctamente.
Hay manchas muy complicadas de eliminar.
Muchas personas recurren a remedios caseros como el bicarbonato, utilizan la lavadora o incluso sustituyen las plantillas cuando el problema ya es evidente. Pero cuando se trata de plantillas fijas, como ocurre en muchas sandalias o zuecos, la solución pasa por una limpieza mucho más cuidadosa.
El truco que elimina las manchas sin dañar el calzado
La experta en orden y limpieza Lucía Lipperheide (@homes.styles en redes sociales) ha compartido un método sencillo que se ha convertido en uno de los más comentados en redes sociales. ¿Lo mejor? El protagonista es un producto que habitualmente se utiliza para desmaquillar el rostro: el agua micelar. Eso sí, tal y como advierte la experta, debe ser agua micelar sin aceites, ya que limpia la suciedad sin alterar el acabado del ante ni dañar el pegamento o la espuma del calzado.
¿Cómo hacerlo?
Solo necesitas un cepillo de cerdas suaves y agua micelar sin aceites para eliminar las manchas sin estropear el acabado del ante o similar. Primero, cepilla la plantilla con cuidado, para retirar la suciedad superficial. A continuación, añade el agua micelar en un algodón y frota la plantilla. Deja secar al aire o utiliza un secador con aire templado para terminar, y listo.
La experta advierte de un detalle importante: "El aire muy fuerte puede resecar el material y estropear su acabado". Una vez seca la plantilla, basta con volver a pasar el cepillo para retirar cualquier resto de suciedad.
Como último paso, recomienda aplicar un spray impermeabilizante, que ayudará a proteger el material y evitará que las futuras manchas se adhieran con tanta facilidad.
El truco solo requiere de un ingrediente que se puede encontrar con facilidad en cualquier supermercado.
Los errores que debes evitar al limpiar las plantillas
Aunque internet está lleno de remedios caseros, no todos son recomendables.
Los especialistas desaconsejan meter este tipo de calzado en la lavadora, ya que el calor y el movimiento del tambor pueden despegar la suela, deformar la plantilla y deteriorar los materiales.
Tampoco es buena idea utilizar productos agresivos como vinagre, limón o lejía, especialmente en plantillas de colores claros o de ante.
El sudor contiene sales minerales y aceites naturales que penetran en las fibras del calzado. Si no se eliminan correctamente, terminan deteriorando la textura y favoreciendo la proliferación de bacterias y hongos responsables del mal olor.
En el caso de calzado de calidad, una limpieza inadecuada puede incluso estropear el acabado de forma irreversible.