Vida y estilo

Síndrome de la clase turista, el peligro silencioso de pasar muchas horas sentados

Una problemática que afecta a entre 1,0 y 2,5 viajeros de avión de cada 10.000, tal y como así lo hacen saber los especialistas
hombre abrocha cinturon avion
hombre abrocha cinturon avion / Magnific

Actualizado hace 3 horas

Quienes permanecen toda una jornada laboral sentados habrán escuchado hablar en repetidas ocasiones de la importancia de levantarse cada cierto tiempo. Es más, los estudios señalan que cada 30 minutos hay que levantarse y caminar 5 minutos.

El sedentarismo, el enemigo que afecta a la salud física y mental

Permanecer mucho tiempo sentado incide de manera directa y negativa sobre la salud. "Llamamos sedentarismo a aquellas actividades que realizamos las personas sentadas o reclinadas, mientras estamos despiertas, y que utilizan muy poca energía. Los periodos sedentarios son aquellos periodos de tiempo en los que se llevan a cabo estas actividades que consumen muy poca energía, como por ejemplo, estar sentados durante los desplazamientos, en el trabajo o la escuela, en el ambiente doméstico y durante el tiempo de ocio", relatan desde el Ministerio de Sanidad.

Es, tal y como sostienen los especialistas, un problema creciente en la sociedad actual y el responsable "de elevar en gran medida el riesgo de sufrir ciertas afecciones o enfermedades crónicas y de incrementar la mortalidad, en general, por cualquier causa", tal y como sostienen desde IMQ.

Qué es y cómo prevenir el síndrome de la clase turista

Una enfermedad estrechamente relacionada con el sedentarismo es el síndrome de la clase turista, una patología que, según la Fundación Española del Corazón, "afecta a entre 1,0 y 2,5 viajeros de avión de cada 10.000. Y se trata de un problema clínico potencialmente peligroso. Relacionado con los vuelos de larga duración y la inmovilización prolongada".

"Una dificultad en el retorno venoso de los miembros inferiores por la falta de movimiento y la estrechez mantenida durante varias horas, lo que puede incrementar el riesgo de Enfermedad Tromboembólica Venosa (ETEV)", tal y como señalan desde la Fundación Española del Corazón, cuyo concepto se acuñó en los años 90 debido al aumento de síntomas de trombosis venosa en los pasajeros que viajaban con frecuencia en avión, realizando viajes de larga duración y contratando clase turista.

Aunque no es una patología que afecte única y exclusivamente a los viajeros, también a quienes estén durante mucho tiempo sin mover las piernas, lo que ralentiza la circulación de la sangre, y tengan probabilidades de sufrir esta enfermedad. Sucede cuando se forma un coagulo sanguíneo en una vena profunda principalmente en la parte inferior de la pierna y el muslo, aunque puede presentarse en otras venas profundas como la del brazo y la pelvis. Cuando se desprende el coagulo se puede desplazar por el torrente sanguíneo y atascar los vasos sanguíneos del cerebro, pulmones, corazón u otra zona produciendo daños graves.

Síntomas y factores de riesgo del síndrome de la clase turista

Entre los factores de riesgo del síndrome de la clase turista destacan los siguientes: alteración congénita de coagulación, enfermedades importantes como cáncer o insuficiencia cardíaca, edad avanzada, varices, tomar anticonceptivos orales, antecedentes personales de trombosis, terapias hormonales, obesidad, embarazo, traumatismo o cirugía reciente e inmovilidad (ortostatismo y posición sedente prolongadas). A los que, como no podía ser de otra forma, se le suma el sedentarismo o escasa movilidad de los miembros inferiores.

Una persona con las piernas cruzadas hace uso del dispositivo móvil

Una persona con las piernas cruzadas hace uso del dispositivo móvil Magnific

"Los signos de la trombosis venosa profunda generalmente aparecen durante el vuelo o inmediatamente después, aunque en ocasiones se manifiestan al cabo de varios días. Los más habituales son: dolor en la zona afectada, hinchazón, cambios de coloración en la piel, aumento de temperatura, hormigueo o adormecimiento y pesadez. Las consecuencias de la trombosis venosa profunda pueden ser muy graves. El coágulo formado puede llegar a obstruir el flujo sanguíneo y dificultar la llegada de oxígeno y nutrientes a los tejidos del organismo. Si esta disminución del riego se prolonga, los daños producidos pueden causar dolor e hinchazón duraderos. Es el denominado síndrome posflebítico, y puede llegar a ser incapacitante. Además, la trombosis venosa puede derivar en una embolia en la que el coágulo puede desprenderse y desplazarse por el torrente sanguíneo hasta colapsar una arteria o una vena, interrumpiendo súbitamente el riego en un determinado órgano. Si la embolia se produce en el pulmón, puede resultar mortal. En caso de embolia pulmonar, se manifiestan los siguientes síntomas: fiebre, cansancio, aumento de la frecuencia cardiaca, dificultad para respirar, dolor torácico, tos, expectoración de sangre y síncope", detallan desde Quirónsalud.

2026-07-18T17:09:07+02:00
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