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Las estafas del amor, también conocidas como fraudes románticos, se han convertido en uno de los engaños más habituales en Internet. Los delincuentes utilizan perfiles falsos en redes sociales y aplicaciones de citas para ganarse la confianza de sus víctimas, manipularlas emocionalmente y acabar robándoles grandes cantidades de dinero.
Cualquiera puede caer en este tipo de estafas, incluso cuando se conocen los métodos que emplean los ciberdelincuentes. Es el caso de Jesús, un vecino de Barakaldo, que perdió 300.000 euros por culpa de "Laura", una supuesta empresaria de 35 años, originaria de Singapur, que nunca existió y cuya historia terminó por arruinarle la vida.
Un mensaje que cambió su vida para siempre
Los estafadores del amor siguen un patrón muy estudiado. Para atraer a sus víctimas utilizan fotografías robadas o imágenes creadas con inteligencia artificial (IA) y elaboran historias personales creíbles con las que consiguen generar una fuerte dependencia emocional.
Así comenzó la pesadilla de Jesús, tal y como relató en el programa Y ahora Sonsoles. Un día recibió un mensaje de una mujer asiática que le preguntaba si era otra persona. Él respondió que no y se presentó. Sin saberlo, acababa de convertirse en el objetivo de una organización especializada en fraudes románticos.
Jesús, vecino de Barakaldo, no estaba pasando por su mejor momento.
Ella era Laura, una supuesta empresaria de 35 años de Singapur afincada en Madrid, que estaba decidida a ganarse su confianza y su amor. Poco a poco comenzó a escribirle todos los días, interesándose por su rutina, su trabajo, su situación económica y sus ahorros. Jesús terminó confiando plenamente en ella. "Me decía que era su único amigo, que viajaríamos por todo el mundo", recuerda. "Pero antes tenía que ganar mucho dinero".
La falsa inversión en criptomonedas que lo dejó sin casa
Cuando la relación ya era estrecha, Laura le habló de una supuesta plataforma exclusiva de inversión en criptomonedas que, según ella, ofrecía enormes beneficios y que debía mantenerse en secreto.
Jesús empezó invirtiendo 200 euros, pero los supuestos beneficios que veía en la plataforma le animaron a aportar cada vez más dinero. Llegó incluso a vender su vivienda, valorada en 150.000 euros, convencido de que recuperaría la inversión con importantes ganancias.
Nunca obtuvo los beneficios obtenidos; es más, la supuesta plataforma llegó a exigirle otros 68.000 euros para poder retirar el dinero invertido.
Todo era falso. La plataforma mostraba cifras manipuladas con herramientas de inteligencia artificial, haciendo creer a la víctima que el dinero crecía constantemente. Cuando quiso retirar los fondos, le exigieron otros 68.000 euros para desbloquear la cuenta.
El dinero nunca apareció.Cuando descubrió el engaño, la pesadilla continuó. Contrató a un abogado que prometía recuperar el dinero perdido, pero también resultó ser un estafador, que le arrebató otros 2.000 euros. Poco después, otra mujer volvió a engañarle y consiguió sacarle 6.000 euros más.
"Reconozco que fui muy estúpido"
Hoy, Jesús vive con deudas con Hacienda, depende de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) y ha perdido sus ahorros, su vivienda y la herencia que pensaba dejar a su familia.
Sonsoles Ónega y sus colaboradores no daban crédito a lo sucedido, pero alertaban a sus espectadores: "Cualquiera puede ser víctima", insistían. Jesús confiesa que estaba pasando por una depresión, lo cuál le convirtió en una víctima muy vulnerable. "Yo estaba muy ciego, me enamoré mucho de esta chica". Pese a que su hijo Jon le advirtió en numerosas ocasiones, reconoce que no quiso aceptar la realidad: "Reconozco que fui muy estúpido. Yo la veía como si fuese una diosa".
Las estafas románticas no dejan de crecer en todo el mundo y cada vez son más sofisticadas gracias al uso de la inteligencia artificial, que permite crear fotografías, vídeos e incluso conversaciones muy creíbles. Los expertos recomiendan desconfiar de cualquier persona conocida únicamente por Internet que solicite dinero o proponga inversiones, especialmente si insiste en mantener la relación en secreto o promete beneficios económicos extraordinarios.