Actualizado hace 4 minutos
Dos periodistas que presenciaron el disparo que provocó la pérdida de un ojo a Roger Español durante el referéndum del 1 de octubre de 2017 han asegurado que el agente de la Policía Nacional apuntó directamente hacia los manifestantes y no contra el suelo, como establece el protocolo. Los testimonios se han producido durante la primera sesión del juicio contra cuatro policías nacionales, iniciado este miércoles en la Audiencia Provincial de Barcelona. Los acusados se enfrentan a peticiones de hasta 13 años de prisión.
Uno de los periodistas ha afirmado que el agente mantenía la escopeta en posición paralela al suelo cuando efectuó el disparo. Un cámara de televisión también ha declarado que lo vio disparar "directamente" hacia los concentrados. Este último ha descrito la sentada en la que participaba Español como "totalmente pacífica". Según su testimonio, las personas congregadas gritaban "votaremos, votaremos", pero no lanzaban objetos ni mostraban una actitud violenta contra los agentes.
El testigo ha explicado que la Policía trató inicialmente de levantar a los manifestantes, que permanecían sentados con los brazos entrelazados, mediante la técnica conocida como "arrancar cebollas". Al no conseguirlo, los agentes dispararon primero salvas y después pelotas de goma.
"He vivido muchas manifestaciones y en aquel momento no había ni lanzamiento de objetos ni nada", ha declarado el cámara, quien también ha denunciado una elevada hostilidad policial hacia los periodistas. Un fotógrafo que cubría las cargas ha asegurado que los agentes continuaron disparando incluso después de que fueran avisados de que había una persona herida en el suelo.
Los vecinos niegan que hubiera violencia
Una vecina ha relatado que escuchó los disparos cuando bajaba por la calle Sardenya y se refugió en una portería. Desde allí, vio a varios policías apuntar con sus escopetas hacia las personas que avanzaban de frente. La testigo ha negado que los manifestantes estuvieran armados, llevaran el rostro cubierto o lanzaran objetos contra el cordón policial. Algunos de ellos, ha añadido, mantenían las manos levantadas.
Otro vecino que grabó los hechos desde su vivienda ha explicado que la multitud se dispersó después de la carga y que no se produjo ningún avance masivo hacia los agentes. Otros manifestantes han definido la protesta como una acción de "resistencia pacífica" y han negado que existieran actitudes intimidatorias o agresivas. Uno de ellos, que recibió el impacto de una pelota de goma en una pierna, ha asegurado que no había ningún lanzamiento de objetos cuando la Policía comenzó a disparar.
Un total de 17 pelotas de goma
El entonces jefe de las Unidades de Intervención Policial en Catalunya ha confirmado durante el juicio que los agentes efectuaron en esa zona 17 disparos con pelotas de goma y 48 salvas. El mando ha explicado que la orden de emplear material antidisturbios correspondía al responsable del grupo Camel 50, uno de los acusados, y ha defendido que ninguna de las actuaciones contravino los protocolos policiales.
También ha confirmado que no se abrió ningún expediente interno por lo ocurrido y que no se comunicó al juzgado instructor la identidad del agente que efectuó el disparo porque, según ha sostenido, se desconocía.
La Fiscalía solicita la absolución
La acusación particular, Òmnium Cultural e Irídia reclaman penas de hasta 13 años de cárcel e inhabilitación por delitos de lesiones graves en concurso con torturas o delitos contra la integridad moral. La Assemblea Nacional Catalana solicita 12 años de prisión e inhabilitación.
Las defensas y la Fiscalía, en cambio, piden la absolución de los cuatro agentes, que no fueron beneficiados por la ley de amnistía, al considerar que actuaron en cumplimiento de su deber. Una misión internacional formada por seis organizaciones especializadas en derechos humanos, violencia policial, tortura y derecho a la protesta ha asistido a la primera vista y prevé seguir las cuatro sesiones del juicio.