Vida y estilo

Si te gusta la gastronomía y tienes perro, esta Ruta del Vino te lo pone fácil

Dejar atrás a un miembro de la familia siempre es duro, por lo que las iniciativas ‘petfriendly’ siempre son bien recibidas y se adaptan a nuevas realidades.
Un viñedoa de Pago la Jaraba en Villarrobredo. / Trinexo

Para muchos, las vacaciones de verdad no son vacaciones si falta un miembro de la familia o del grupo de amigos. Y cada vez son más aquellos a los que se les hace muy cuesta arriba dejar atrás a uno de sus miembros, incluyendo a las mascotas. En este caso hay que entender mascota como el perro, ya que los gatos tienen un viajar más difícil, y duele lo mismo dejarlo en casa.

Hasta hace unos años la solución pasaba por llevar al perro a una guardería o una residencia, pero el auge del turismo petfriendly durante los últimos años va dando la vuelta a esta situación y cada vez son más las mascotas que participan de las vacaciones familiares.

Cada vez son más lo viajeros que se lleva a sus mascotas de vacaciones. Magnific

En este contexto, para los amantes de la tranquilidad, la gastronomía, el vino, el patrimonio y la naturaleza, la Ruta del Vino de La Mancha ofrece la posibilidad de que nuestro perro pueda compartir estos días de exploración y relax. Si eres un amante de la naturaleza infinita, de Cervantes, del patrimonio industrial que ha forjado la historia de La Mancha, de la arquitectura rural y de la gastronomía que respeta los sabores de lo auténtico en cada bocado, entonces tienes que venir a compartirlo con tu ‘peludo’.

Alojamientos entre lo ‘petfriendly’ y lo ‘slow’

Porque en vacaciones es importante que el entorno se preste al disfrute de todos los miembros de la familia, las propuestas petfriendly y las más slow se funden para ofrecer al viajero la posibilidad de bajar el ritmo, mimetizarse con el entorno y establecer el campamento base en alojamientos rodeados de la naturaleza más impresionante y silenciosa. Uno de los mejores entornos para que las mascotas y la familia disfruten del destino se encuentra en la Sierra Calderina, en las estribaciones de los Montes de Toledo a su paso por Villarrubia de los Ojos. Allí se encuentran las cabañas de El Mirador de La Mancha, que además completan su oferta con la propuesta gastronómica de sus laureados chefs Iván Anaya y Javier Donaire.

Uno de los tradiconales bombos de Tomelloso. Rutas del Vino de La Mancha

Otra de las alternativas para hacer noche es Hotel Casa Lorenzo, en Villarrobledo, un referente en turismo sostenible y un rincón en el que poder disfrutar de todas las comodidades aunando las del campo con las urbanitas. En El Toboso, para los que se quieran acercar a Dulcinea, la musa de don Quijote, podrán tener la intimidad y la vida de una tradicional casa de pueblo con todas las comodidades soñadas. A estas se une en Pedro Muñoz la finca El Encinar, una opción petfriendly para los que buscan unas vacaciones en las que poder dormirse bajo un cielo estrellado y con el sonido de los grillos, rodeados de un hermoso paisaje natural y a 15 minutos a pie del centro urbano pedroteño.

Cinco bodegas para que el perro visite los viñedos

De las 17 bodegas que elaboran sus vinos en los viñedos de la Ruta del Vino de La Mancha, cinco permiten el acceso a clientes y sus mascotas, haciéndoles partícipes de experiencias al aire libre que van de catas guiadas de vino a paseos por los viñedos. En Finca El Refugio, por ejemplo, el viajero y su mascota tienen la posibilidad de pasear por un viñedo ecológico y aprender sobre el proceso de elaboración de algunos de los vinos que se cultivan en esta bodega familiar de Socuéllamos.

En Campo de Criptana, son dos las bodegas que incluyen a nuestras mascotas en sus recorridos: Bodegas Castiblanque y Bodega El Vínculo. En ellas, los amantes del enoturismo podrán disfrutar de catas y aprender sobre variedades, como la uva Airén, que define en gran medida el carácter y personalidad de los vinos que se elaboran en la Ruta del Vino de La Mancha.

En Los Hinojosos (Cuenca), se encuentra Finca Antigua, un rincón de sostenibilidad, tradición y vanguardia perfecto para descubrir en compañía de los más exploradores de la casa, con paseos entre viñedos de altura que se extienden al abrigo de carrascas y encinas.

Por último, está Pago de La Jaraba, una extensa finca que esconde bodega, almazara y quesería entre los municipios de Villarrobledo y El Provencio. Aquí el visitante y su mascota pueden aprovechar para compartir experiencias de agroturismo, oleoturismo y, sobre todo, queso, una de las chuches preferidas de casi cualquier perro.

Comer con vistas en La Mancha

La Ruta del Vino de La Mancha no se entiende sin la gastronomía manchega. En esta ruta que atraviesa parte de la llanura manchega hay restaurantes que ofrecen una gastronomía de vanguardia con raíces locales, como Restaurante Las Musas, recomendado por la Guía Repsol 2026 y en el que también se disfruta de uno de los mejores atardeceres de La Mancha sobre los molinos de Campo de Criptana. En la misma localidad también son bien recibidas las mascotas en la Cueva La Martina, una auténtica casa-cueva del siglo XVI, excavada en la roca de la Sierra de los Molinos. Sin salir de esta localidad, los amantes del pan deberán acercarse hasta la Panadería Orejón para conocer el Pan de Cruz de Ciudad Real, que cuenta con Indicación Geográfica Protegida, o dulces manchegos como los mantecados o los roscos de mistela.

Para los más cervantinos, y de nuevo en El Toboso, El Rincón de La Mancha abre sus puertas con una cocina tradicional con recetas clásicas como las gachas o las migas, un gazpacho manchego o un guiso de caza menor. Y nuestra mascota también podrá disfrutar de lo suyo.

05/06/2026