Vida y estilo

Sam Neill, el actor que nos enseñó a querer a los dinosaurios

El inolvidable doctor Grant deja tras de sí más de 150 personajes, una vida construida lejos del ruido de Hollywood y la serenidad de quien encontró la felicidad entre viñedos, animales y buen humor
Sam Neill en Sitges, hace unos años.
Sam Neill en Sitges, hace unos años. / Europa Press

Actualizado hace 6 minutos

Sam Neill se enfrentó a dinosaurios, submarinos, asesinos y toda clase de amenazas cinematográficas, pero nunca necesitó levantar la voz para conquistar al espectador. Le bastaban aquella mirada serena, su elegancia natural y una humanidad que conseguía traspasar la pantalla. El actor falleció inesperadamente el pasado 13 de julio, a los 78 años, como consecuencia de una neumonía, después de haber logrado superar el agresivo linfoma que le fue diagnosticado en 2022.

Aunque participó en más de 150 producciones durante cinco décadas, siempre será el paleontólogo Alan Grant de Parque Jurásico. El hombre que observaba fascinado a los braquiosaurios, corría delante de los velociraptores y terminaba cogiendo cariño a dos niños pese a su escaso entusiasmo inicial por la infancia. Con él, millones de espectadores descubrimos que los dinosaurios podían provocar tanto miedo como ternura.

Neil interpretaba al paleontólogo Alan Grant en 'Parque Jurásico'.

Neil interpretaba al paleontólogo Alan Grant en 'Parque Jurásico'. Europa Press

Curiosamente, entre tantos trabajos memorables, Neill solo reconocía un arrepentimiento profesional: haber rechazado el papel que finalmente interpretó Terence Stamp en Las aventuras de Priscilla, reina del desierto. No entendió del todo aquel guión y dejó escapar una película que terminó ganando el Oscar a mejor vestuario y convirtiéndose en un clásico. “Es lo único de lo que me arrepiento”.

Sin embargo, su mayor éxito quizá no estuvo en Hollywood. Tras alcanzar la fama mundial, eligió refugiarse en su Nueva Zelanda, donde creó la bodega Two Paddocks y compartió su vida con ovejas, cerdos, gallinas y vacas bautizadas con nombres de actores famosos.

Bromeaba diciendo que nadie sería capaz de comerse a una vaca llamada Susan Sarandon. Durante la pandemia, además, sus vídeos cantando con el ukelele y conversando con sus animales regalaron optimismo a miles de personas.

Sam Neill se marcha dejando películas inolvidables, cuatro hijos, ocho nietos y una forma tranquila de entender la existencia. Fue una estrella que prefirió ensuciarse las uñas trabajando la tierra antes que deslumbrarse con los focos. Y quizá por eso resultaba tan fácil quererlo.

2026-08-02T15:11:50+02:00
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