Actualizado hace 54 minutos
Una prueba de esfuerzo, también denominada ergometría, es, como su propio nombre indica, "una prueba que se realiza caminando sobre un tapiz rodante o pedaleando en una bicicleta estática de forma cada vez más intensa durante unos minutos mientras se monitoriza mediante el registro del electrocardiograma para ver cómo responde el corazón al esfuerzo".
La prueba que evalúa cómo responde el corazón al ejercicio físico
Una prueba diagnóstica que, dicho de otra forma, estudia la respuesta del sistema cardiovascular mientras se somete al cuerpo a un esfuerzo, ya sea físico o mediante el uso de fármacos que simulan una situación de esfuerzo. Una respuesta que, según los expertos, se mide a través de la recogida de diferentes parámetros vitales como son las cifras de tensión arterial, el ritmo y la frecuencia cardíaca, el ritmo y la frecuencia respiratoria y el registro electrocardiográfico del corazón durante el tiempo que dura la prueba.
"Su principal objetivo en cardiología es la detección de isquemia miocárdica mediante el estudio del electrocardiograma del paciente durante el esfuerzo", afirman desde la Fundación Española del Corazón.
¿Cómo se realiza la prueba de esfuerzo?
Una prueba que, como no puede ser de otra forma, la realiza un cardiólogo, quien interpreta los datos y síntomas que pueda presentar el paciente. "Lo acompaña una enfermera que monitoriza al paciente colocando electrodos en su pecho y tomando la tensión. Esos electrodos se conectan a un monitor a través del que se visualiza en tiempo real el electrocardiograma, mostrando la actividad eléctrica del corazón durante el examen. Una vez que comienza la prueba, el paciente inicia el ejercicio sobre la cinta o la bicicleta, al principio de forma suave y progresivamente con más intensidad: cada tres minutos el nivel de esfuerzo se incrementa para que el corazón se vaya acelerando. Además, durante la prueba, la presión arterial también se va controlando también cada tres minutos", explican desde la Fundación Española del Corazón.
¿Cuándo está indicada la prueba de esfuerzo?
Si bien, no sorprende ver imágenes de deportistas de élite antes de dar comienzo a la pretemporada, lo cierto es que es una prueba que va más allá del deporte de alto rendimiento. Y es que , como bien se ha visto, "gracias a esta prueba es posible descubrir si el dolor torácico del paciente se debe o no a estrechamiento u obstrucción de alguna arteria coronaria. Además de ayudar al diagnóstico correcto, la ergometría es útil para valorar el pronóstico en aquellos pacientes con enfermedad coronaria ya conocida, así como el efecto del tratamiento".
La prueba de esfuerza o ergometría también puede usarse para determinar cuál es el nivel de esfuerzo físico apropiado para cada persona, el estudio de algunas arritmias, miocardiopatías y cardiopatías congénitas o reumáticas, o el pronóstico de algunas enfermedades cardíacas, tal y como así lo indican desde la Clínica Universidad de Navarra. Una prueba que, en ocasiones, puede combinarse con técnicas de imagen para mejorar su capacidad diagnóstica.
Las enfermedades en las que se solicitan pruebas de esfuerzo o ergometría son: angina de pecho, estudio del dolor torácico, infarto agudo de miocardio, algunas valvulopatías y miocardiopatías y estudio de la capacidad funcional pretrasplante o en la rehabilitación cardiaca.