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No es el pico más alto de la zona, de hecho compite con cimas legendarias que superan los 3.000 metros como el Balaitús (3.144 m), los Picos del Infierno (3.082 m) y el Garmo Negro (3.051 m), pero con su modesta altitud – 1.965 metros – el pico Pacino es uno de los lugares que puede presumir de ser una excursión sencilla y ofrecer una panorámica de 360 grados del valle de Tena y todas sus cumbres.
El Pico Pacino es una montaña situada junto a Sallent de Gállego y se puede salir desde allí mismo por un sendero que parte a la derecha del puente del río Gállego, o bien dejando el coche en una pista forestal que hay junto a la carretera. Junto a este pequeño parking se puede encontrar información sobre la ruta con una explicación detallada, aunque lo cierto es que el sendero está muy bien marcado y no hay pérdida.
Vistas al pico Pacino desde Sallent de Gállego.
Se trata del sendero PR H-91 que arranca del aparcamiento ascendiendo ligeramente en dirección sur hasta un camino a mano izquierda. Esta primera es una zona de pastos donde en verano abundan bonitas flores de colores y cardos en tonos morados que bien merecen una fotografía. A continuación el sendero se adentra en un frondoso bosque de hayas cuya sombra y frescor se agradece. El camino es aquí un poco más difuso, serpentea entre las raíces de los árboles y seguimos ganando altura hasta salir del bosque a otra zona de pastos donde llama la atención una gran torre de hormigón. Se trata de una torre de descompresión de aguas perteneciente a la conducción que conecta el embalse de Escarra con la estación hidroeléctrica de Sallent de Gállego. Seguimos el sendero perfectamente trazado en un zigzag, y en unos 1.500 metros llegamos al collado del Pacino.
Camino del collado al pico Pacino.
Primera parada
El collado, también conocido como Cuello del Pacino, se sitúa a 1.827 metros y sus bonitas vistas nos adelantan lo que veremos al llegar a la cima. Este es un punto de descanso para casi todos los montañeros, ya que es una zona de pasto muy amplia y la ladera queda resguardada del viento. Es el lugar perfecto para hacer una primera parada para descansar y tomar fuerzas para continuar hasta el pico.
Llegado el momento de continuar hacia lo más alto del Pacino, toca abandonar PRH-91 y continuar hacia la cima tomando un desvío a la izquierda por una senda con bastante desnivel. No está tan marcada como el camino anterior, pero no tiene pérdida. Tras recorrer este tramo más empinado de unos 600 metros alcanzamos el pico, desde cuya cima podemos contemplar una panorámica de 360 grados espectacular de todo el valle de Tena. Cimas, sierras, pueblos y embalses llenan las vistas y animan a situar cada uno de ellos, porque vistos desde esa perspectiva el mapa mental cambia completamente: el Midi, Anayet, Peña Telera, Tendeñera, el embalse de Búbal, el de Escarra...
Una vez disfrutado, volvemos al punto de partida por el mismo camino. La distancia total es de 7,5 kilómetros, lo que supone algo más de tres horas (sin paradas).
Embalse de Lanuza.
Pueblos pirenaicos
Sallent de Gállego
Precioso y típico pueblo del Pirineo aragonés ubicado junto a la cola del embalse de Lanuza y bajo peña Foratata. Es uno de los pueblos con más vida de la zona y a pesar de que en verano se llena de turistas, conserva la esencia de los pueblos del Pirineo, sobre todo en su arquitectura, con sus casas de piedra, puertas de madera y tejados de pizarra. Callejear es la mejor forma de descubrirlo y la visita puede arrancar junto al puente medieval de piedra sobre el río Aguas Limpias y terminar en la parte alta, junto a la iglesia de estilo gótico del siglo XVI.
Al ser uno de los más turísticos de la zona, la oferta gastronómica y hotelera es muy variada. Para quien quiera probar platos de la zona, atención al Ternasco de Aragón con Indicación Geográfica Protegida (IGP), una de las carnes más apreciadas para cocinar a la brasa. También destacan los guisos de cordero y los embutidos artesanales, así como las migas de pastor, que suelen ir acompañadas de tomate en ensalada, uvas y huevo frito.
Lanuza
A poco más de tres kilómetros de Sallent de Gallego se encuentra Lanuza, otro pueblo que destaca por su arquitectura y que muchos consideran el más bonito del valle de Tena. Se ubica a 1.265 m., en la orilla izquierda del pantano al que da nombre y, aunque se puede llegar en coche (salvo durante el Festival Pirineos Sur, en julio), hay una bonita ruta circular que rodea todo el pantano y pasa por Sallent y Lanuza. Tiene un recorrido de ocho kilómetros, la mitad por asfalto y la otra mitad por bosque.
Además de su bonita arquitectura, quien se acerque hasta allí descubrirá su historia, y es que en los años 70 los vecinos fueron expropiados porque iba a quedar inundado bajo las aguas del embalse.