Navarra

Prisión sin fianza para el pamplonés acusado de matar y descuartizar a su compañero de piso hallado en Yesa

El juzgado decreta el ingreso en la cárcel para el detenido, que admite haber matado a la víctima con un hacha tras una discusión por el alquiler en Pamplona y haber repartido sus restos por el embalse y vertederos
Edificio de la avenida Zaragoza donde convivían un hombre detenido y el varón de origen francés descuartizado en Yesa. Javier Bergasa
Edificio de la avenida Zaragoza donde convivían un hombre detenido y el varón de origen francés descuartizado en Yesa. Javier Bergasa

Actualizado hace 60 minutos

El Juzgado de Instrucción número 1 de Ejea de los Caballeros (Zaragoza) ha decretado este jueves la prisión provisional, comunicada y sin fianza para Endika Basterrechea, el pamplonés acusado de presunto homicidio tras la muerte y posterior descuartizamiento de su compañero de piso, P.P.R., un ciudadano francés de 60 años. Los hechos habrían tenido lugar en torno al 2 de agosto en la vivienda que ambos compartían en el barrio pamplonés de La Milagrosa, a raíz de una fuerte discusión por el pago de la renta del alquiler. Tras el crimen, el imputado repartió los restos mortales por diversas ubicaciones, entre ellas el embalse de Yesa, en el término municipal aragonés de Sigüés, donde una familia halló los primeros restos el 4 de agosto.

Una discusión por el alquiler que degeneró en la agresión 

Según las investigaciones iniciales y la propia declaración del acusado ante la autoridad judicial, el origen del crimen se sitúa en el propio domicilio que compartían ambos hombres, ubicado en la avenida de Zaragoza de la capital navarra. Endika Basterrechea convivía en este inmueble desde hacía aproximadamente un año con la víctima, P.P.R., un hombre de 60 años y nacionalidad francesa que llevaba largo tiempo afincado en Navarra, donde había trabajado en el sector de la limpieza de superficies y se encontraba divorciado. Diversos vecinos del edificio han confirmado que la relación entre los dos ocupantes distaba de ser pacífica y que existían múltiples problemas de convivencia en el día a día.

Durante su interrogatorio en el juzgado de Ejea de los Caballeros, el imputado admitió haber acabado con la vida de su compañero de piso después de exigirle el dinero correspondiente a la cuota del alquiler. De acuerdo con la versión ofrecida por el acusado ante el juez instructor, sostuvo que actuó en legítima defensa tras verse atacado previamente por la víctima, momento en el cual le asestó una serie de golpes mortales utilizando un hacha.

Descuartizó el cuerpo 

El relato ofrecido por el detenido en sede judicial detalla la secuencia posterior al homicidio en la vivienda pamplonesa. Endika Basterrechea afirmó ante el magistrado haber entrado en un estado de shock al percatarse de que su compañero de piso yacía sin vida en el suelo. Fue en ese instante cuando tomó la determinación de descuartizar el cadáver para deshacerse de los restos y ocultar las evidencias del crimen.

Posteriormente, el investigado transportó y repartió las diferentes partes del cuerpo por las inmediaciones del embalse de Yesa y por varias poblaciones de las cercanías. Según reconoció en su comparecencia, vertió algunos de los restos en contenedores de basura y vertederos de la zona. El macabro hallazgo se desencadenó apenas dos días después de la fecha aproximada de la muerte, el 4 de agosto, cuando una familia que paseaba por la orilla del pantano, dentro del término municipal de Sigüés (Zaragoza), avistó los primeros restos humanos.

Cerco policial y registro en el barrio de La Milagrosa

A partir de la localización de los restos mortales en el embalse, la Guardia Civil y la Policía Foral pusieron en marcha un complejo dispositivo conjunto de investigación. Con el paso de los días, las pesquisas situaron de forma clara a Endika Basterrechea como el principal sospechoso del homicidio, por lo que su arresto era considerado cuestión de tiempo por los investigadores. Sin embargo, la detención no se hizo efectiva hasta que la autoridad judicial procedió a levantar el secreto de las actuaciones que pesaba sobre la instrucción.

Finalmente, durante la mañana del martes 8 de septiembre, los agentes procedieron a la detención del sospechoso y practicaron la entrada y registro en la vivienda compartida de la avenida de Zaragoza, en el barrio de La Milagrosa. En el marco de este operativo, las fuerzas policiales se llevaron también el vehículo del investigado, un Audi A-3, con el fin de someterlo a comprobaciones e inspecciones periciales en busca de nuevas evidencias e indicios que ayuden a esclarecer lo ocurrido.

Ingreso en la prisión de Zuera 

Tras su arresto, el investigado fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Ejea de los Caballeros, el tribunal que asumió las primeras actuaciones tras la aparición de los restos en el pantano. En la tarde del jueves, y a la luz de las pruebas aportadas por las fuerzas de seguridad y de la confesión del imputado, el juez decretó su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza en el centro penitenciario de Zuera (Zaragoza).

La medida de prisión provisional se ha acordado atendiendo a la solicitud de la Fiscalía y del propio tribunal, al apreciarse un elevado riesgo de fuga y la posible destrucción u ocultación de pruebas. Asimismo, la resolución judicial lo considera el presunto autor de un delito de homicidio.

Dado que el propio detenido ha admitido que el crimen se cometió en la capital navarra, y considerando que todas las pruebas encaminan el origen de los hechos a Pamplona, el juzgado aragonés de Ejea de los Caballeros se inhibirá en los próximos días en favor de uno de los juzgados de instrucción de Pamplona, que asumirá formalmente la continuación de la causa judicial.

2026-09-11T05:45:02+02:00
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