Vida y estilo

Picaduras de insectos en niños: cómo protegerlos y qué hacer después

El uso de repelentes adecuados, la ropa apropiada y algunas medidas sencillas permiten disfrutar del aire libre con mayor tranquilidad durante los meses de calor
Algunas plantas aromáticas y los aceites esenciales extraídos de ellas pueden convertirse en un repelente natural y eficaz contra los mosquitos. / Magnific

Con la llegada del buen tiempo, los niños pasan más horas al aire libre. Parques, jardines, piscinas o excursiones al aire libre forman parte de los planes habituales del verano, pero también aumentan las posibilidades de sufrir picaduras de insectos, especialmente de mosquitos, avispas o garrapatas. Aunque la mayoría son leves y solo provocan molestias pasajeras, en algunos casos pueden desencadenar reacciones más importantes o transmitir enfermedades, por lo que la prevención es la mejor herramienta para evitarlas.

Los pediatras recuerdan que los niños pequeños suelen ser más vulnerables porque juegan en el suelo, permanecen más tiempo al aire libre y, además, les resulta difícil evitar rascarse cuando aparece el picor, lo que incrementa el riesgo de infección de la piel.

¿Qué insectos pican con más frecuencia?

Los mosquitos son los responsables de la mayoría de las picaduras durante el verano. Suelen provocar una pequeña roncha enrojecida acompañada de picor que desaparece en pocos días. Las avispas y las abejas, por su parte, causan una reacción más dolorosa debido al aguijón, mientras que las garrapatas pueden adherirse a la piel durante horas sin producir molestias inmediatas.

El aumento de las temperaturas y los cambios en el clima favorecen la presencia de algunas especies de mosquitos durante más meses al año, por lo que conviene mantener las medidas de protección incluso fuera del periodo estival.

Madre aplica una crema a su hija por la picadura de un insecto. Magnific

Cómo reducir el riesgo de picaduras

Aunque no existe una protección absoluta, algunos hábitos ayudan a disminuir considerablemente el riesgo:

  • Utilizar repelentes adecuados para la edad. Es importante escoger repelentes de insectos autorizados y seguir siempre las indicaciones del fabricante. En bebés menores de dos meses no se recomienda el uso de repelentes sobre la piel.
  • Vestir ropa ligera que cubra brazos y piernas. Las prendas de colores claros suelen atraer menos a algunos insectos que los tonos oscuros.
  • Evitar las horas de mayor actividad de los mosquitos. El amanecer y el atardecer son los momentos en los que suelen estar más activos.
  • Instalar mosquiteras. Colocarlas en ventanas, cunas o carritos ayuda a crear una barrera física muy eficaz frente a los insectos.
  • Eliminar el agua estancada. Macetas, cubos o recipientes donde se acumula agua pueden convertirse en lugares de cría de mosquitos.
  • Revisar la piel después de actividades en el campo. Especialmente tras caminar entre vegetación, conviene comprobar si hay garrapatas adheridas al cuerpo.

¿Qué hacer si ya le ha picado un insecto?

En la mayoría de los casos basta con lavar la zona con agua y jabón y aplicar frío local durante unos minutos para aliviar la inflamación. También es importante evitar que el niño se rasque para reducir el riesgo de infección.

Si la picadura corresponde a una abeja y el aguijón permanece clavado, debe retirarse con cuidado lo antes posible, procurando no comprimir el saco del veneno.

Cuando el picor es intenso o la inflamación resulta muy molesta, el pediatra puede recomendar una crema calmante o un antihistamínico, pero conviene evitar la automedicación.

Cuándo consultar con un profesional

Aunque la mayoría de las picaduras de insectos evolucionan favorablemente, hay situaciones en las que es recomendable buscar atención médica:

  • Dificultad para respirar o hinchazón de labios, lengua o garganta.
  • Inflamación muy extensa o que aumenta rápidamente.
  • Fiebre, dolor intenso o aparición de pus.
  • Picaduras múltiples de avispas o abejas.
  • Garrapatas difíciles de retirar o que han permanecido adheridas durante muchas horas.

Niño acude al médico por una picadura. Magnific

La prevención sigue siendo la mejor protección

La Asociación Española de Pediatría (AEP) recuerda que las medidas físicas, como el uso de mosquiteras, ropa adecuada y evitar la exposición en las horas de mayor actividad de los insectos, son la forma más eficaz de reducir las picaduras en niños. Además, recomienda utilizar repelentes adaptados a la edad cuando exista riesgo de exposición.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que los mosquitos son los animales responsables de la transmisión de un mayor número de enfermedades infecciosas en el mundo, lo que pone de manifiesto la importancia de protegerse frente a sus picaduras, especialmente en zonas donde estos insectos están presentes.

Disfrutar del aire libre es una parte esencial de la infancia y no debe convertirse en motivo de preocupación. Con unas sencillas medidas de prevención y vigilando la evolución de las picaduras cuando aparecen, es posible reducir el riesgo y permitir que los más pequeños jueguen y disfruten del verano con mayor seguridad.

26/07/2026