La frase "Respirar la vida" tiene un nuevo significado para Miriam Serrano tras lograr completar un imponente reto deportivo en el Pirineo. Esta enfermera en la UCI de Txagorritxu ha recorrido más de 129 kilómetros superando un desnivel acumulado de más de 10.000 metros y ha coronado dos de las cimas más emblemáticas y altas de la cordillera -el Aneto y el Posets- con una mochila de 14 kilos a la espalda para homenajear a los sanitarios y visibilizar la vida con diabetes. Hoy hemos hablado con ella en Las mañanas de Onda Vasca.
La planificación del viaje y la preparación física comenzaron en enero, con un exhaustivo diseño de las etapas, la reserva anticipada de refugios y un asesoramiento nutricional riguroso adaptado a su diabetes. Ése ha sido el mayor desafío, lograr controlar la enfermedad en la montaña. Para ello, Serrano llevaba en la mochila material que incluía sensores, cánulas de repuesto, bolígrafos de insulina, un glucómetro y numerosos suplementos alimenticios y geles para prevenir descompensaciones debidas a la altitud, la deshidratación y las altas temperaturas.
Durante el reto, llegó a superar una jornada crítica de ocho horas y media progresando por un terreno pedregoso sumamente técnico, con una tormenta que se acercaba y sobrellevando tres hipoglucemias consecutivas mediante el autocontrol y la alimentación. Tras este duro periplo, Serrano recalca que este esfuerzo le ha brindado un profundo crecimiento emocional al asegurar: "No cambiamos, nos reconstruimos. Para mí esto ha marcado un antes y un después".