La práctica de la actividad física es esencial para la salud. Desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) sostienen que “la actividad física regular es fundamental para prevenir y ayudar a manejar las cardiopatías, la diabetes de tipo 2 y el cáncer, así como para reducir los síntomas de la depresión y la ansiedad, disminuir el deterioro cognitivo, mejorar la memoria y potenciar la salud cerebral”.
Correr es, sin ninguna duda, uno de los deportes por excelencia. Una actividad que ayuda al sistema cardiovascular, acelera el metabolismo y ayuda a perder peso, fortalece huesos y articulaciones, reduce la ansiedad, el estrés y los niveles de colesterol.
Caminar y correr
Como bien se sabe, iniciarse en el running no es sencillo. Este plan de entrenamiento consiste en caminar y correr en intervalos regulares, de ahí que reciba el nombre de método CaCo, pues nace de la combinación de las palabras caminar (Ca) y correr (Co). Es un método de entrenamiento que alterna periodos de actividad física moderada con momentos más intensos, permitiendo que el cuerpo se adapte al esfuerzo de forma progresiva.
Beneficios
Alternar intervalos de carrera con intervalos de caminata fomenta un hábito de ejercicio regular y un estilo de vida más saludable.
El método CaCo estimula la activación del metabolismo y optimiza la quema de grasas y tonificación de las piernas. También regula la presión arterial reduciendo el riesgo de sufrir hipertensión.
Combinando las prácticas de caminar y andar se fortalece la musculatura, especialmente la de las piernas y la zona media del cuerpo.
La práctica de actividad física regular ayuda, entre otras cuestiones, a disfrutar de un mejor descanso, mejorar el estado de ánimo y aumentar los niveles de autoestima.
Intervalos regulares
Una de las cuestiones por las que se caracteriza este método de entrenamiento es que alterna periodos de caminar y de correr. En base a lo que indican los expertos, el objetivo del método CaCo es llegar a correr 30-40 minutos sin necesidad de parar en un plazo de entre 8 y 10 semanas. Para ello, en función del nivel de condición física, se puede empezar corriendo un minuto y andando tres minutos, repitiendo esta rutina en 6 ocasiones.
Son unos entrenamientos que deben realizarse tres días a la semana, dejando un día de descanso entre ellos. A medida que la condición física mejora, se reduce el tiempo de caminar y se aumenta el de carrera y la intensidad de la misma.