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Margarita Robles se convierte este martes en la ministra de Defensa más longeva de la democracia, al superar los ocho años y tres meses que Narcís Serra permaneció al frente de la cartera. La magistrada alcanza este hito con su perfil de verso suelto del Gobierno más acentuado que nunca, tras la crisis de Ceuta y el choque de versiones dentro del Ejecutivo sobre los avisos del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
Robles asumió el Ministerio de Defensa y el control del CNI en junio de 2018. Magistrada de profesión y ex secretaria de Estado de Interior durante el último Gobierno de Felipe González, nunca se ha afiliado al PSOE, aunque ha sido una de las figuras más próximas a Pedro Sánchez desde su regreso al liderazgo socialista.
Durante la crisis de Ceuta, la ministra defendió la labor de los servicios de inteligencia y sostuvo que existieron avisos previos sobre la entrada masiva de migrantes, frente a las declaraciones de Sánchez, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y otros miembros del Ejecutivo.
Los documentos desclasificados mostraron que el CNI alertó mediante WhatsApp a la Delegación del Gobierno en Ceuta y a la Guardia Civil. Moncloa matizó después que estos mensajes no constituyeron advertencias “formales” y reprochó al organismo que no elevara la información por los canales correspondientes. El CNI admitió que no había anticipado la magnitud de los acontecimientos, mientras Robles calificó la situación de “imprevisible”, aunque abrió la puerta a la autocrítica al reconocer que “todo se puede hacer mejor”.
Choques con el discurso de Moncloa
La defensa del CNI no fue el único asunto en el que Robles se apartó del discurso oficial. La ministra pidió a Marruecos “no tocar” Ceuta y Melilla y cargó contra Rabat mientras otros integrantes del Gobierno seguían definiendo al país vecino como un socio “fiable” y “leal”.
También pidió disculpas a los ceutíes por la gestión de la crisis y por si se habían sentido “olvidados”. El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, responsable del mando único operativo, enmarcó aquellas palabras en una “reflexión propia” de la titular de Defensa.
El CNI ya había situado a Robles en el centro de otra polémica en 2022, cuando su directora, Paz Esteban, fue destituida tras el escándalo del espionaje con el programa Pegasus. Las escuchas afectaron a dirigentes independentistas, mientras los teléfonos de Sánchez y de la propia Robles sufrieron intrusiones atribuidas a Marruecos, aunque su autoría no ha sido determinada judicialmente.
Una figura clave para Sánchez
Sánchez volvió a confiar en Robles para dirigir Defensa tras las elecciones generales de 2023, pese a que la ministra ha mantenido posiciones propias en diferentes asuntos. En 2024, por ejemplo, fue la primera integrante del Ejecutivo en calificar de “dictadura” el régimen de Nicolás Maduro, lo que provocó malestar dentro del Gobierno.
La ministra suele encontrarse, además, entre los miembros del Ejecutivo mejor valorados en los barómetros del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Su relación con Sánchez viene de lejos: ocupó el número dos de las listas socialistas en las elecciones de junio de 2016 y fue una de los 15 diputados del PSOE sancionados por votar “no” a la investidura de Mariano Rajoy.
En mayo de 2025, la filtración de unos mensajes intercambiados entre Sánchez y el exministro José Luis Ábalos reveló que el presidente se había referido a Robles como una “pájara” que “se acuesta con el uniforme”. La ministra calificó las palabras de “machistas”, aunque posteriormente rebajó su importancia.
Del gasto militar a Ucrania
Durante el mandato de Robles, el Estado ha alcanzado el objetivo de dedicar el 2% del PIB a defensa comprometido con la OTAN. El incremento presupuestario se ha destinado a modernizar el equipamiento militar y reforzar las capacidades de defensa y disuasión colectiva.
La ministra también ha coordinado el envío de ayuda militar a Ucrania tras la invasión rusa y ha gestionado la actuación de las Fuerzas Armadas durante la pandemia de covid-19, la dana de octubre de 2024, los incendios forestales y la crisis migratoria de Ceuta.
Su respaldo al aumento del gasto militar y a la ayuda a Ucrania ha provocado críticas de Podemos, antiguo socio de coalición de Sánchez, de Sumar y de otros aliados parlamentarios del Ejecutivo.
Nacida en León en 1957, Robles fue la primera mujer que presidió una Sala de lo Penal y una Audiencia Provincial, la de Barcelona, y la tercera que accedió al Tribunal Supremo. Entre 1994 y 1996 ejerció como secretaria de Estado de Interior bajo las órdenes de Juan Alberto Belloch, una etapa marcada por el terrorismo de ETA, la detención de Luis Roldán y el secuestro de Publio Cordón por los GRAPO.