Acudimos a la consulta de nuestros médicos de Asuncion Klinika para hablar del trastorno que la llegada de la primavera provoca en nuestro organismo.
La astenia primaveral provoca síntomas de cansancio y apatía que surge mientras el organismo se adapta a los nuevos horarios, al incremento de horas de luz y a los cambios en la presión atmosférica. Según nos explica la médico general Lucía Nieto, este fenómeno afecta a los ritmos circadianos, alterando los ciclos del cortisol y la melatonina, lo que puede provocar fatiga, falta de concentración y alteraciones del sueño durante un periodo estimado de dos semanas. Para mitigar estos efectos, la experta recomienda mantener hábitos saludables como una higiene del sueño estricta de ocho horas, realizar ejercicio regular, evitar la comida basura y, sobre todo, no automedicarse, ya que no se trata de una patología que requiera fármacos.
De hecho, Nieto subraya la importancia de diferenciar esta sensación temporal de una astenia crónica o prolongada, la cual podría ser señal de problemas médicos subyacentes como anemia, déficits de hierro o alteraciones metabólicas que sí requieren una consulta médica profesional.