Sara García, responsable de la Unidad de Neurorrehabilitación Robótica en Quirónsalud Bizkaia, nos cuenta que el uso de tecnologías avanzadas como los exoesqueletos y la realidad virtual permite realizar entrenamientos intensivos y precisos que buscan estimular la neuroplasticidad en pacientes con lesiones medulares.
Dado que estas patologías interrumpen la comunicación entre el cerebro y el cuerpo, afectando gravemente la capacidad de caminar o mantenerse de pie, la robótica facilita la recuperación de la independencia en actividades cotidianas esenciales.
García enfatiza que este proceso es una "carrera de fondo" que requiere meses de sacrificio, pero que resulta fundamental no solo para buscar movilidad, sino para prevenir complicaciones secundarias como la rigidez articular, la pérdida de masa muscular y la osteoporosis.