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Subidas salariales vinculadas al IPC para no perder poder adquisitivo ante la creciente inflación, protestas por el encarecimiento desorbitado de los combustibles, forzar la negociación de un primer convenio colectivo o reclamar la mejora de las condiciones laborales son algunas de las razones por las que los trabajadores vascos salieron a la calle a protestar. De hecho secundaron un tercio de las huelgas de todo el Estado en 2025.
Más concretamente, según datos del Consejo Vasco de Relaciones Laborales, en la última década Euskadi ha sumado 2.523 paros de 473.000 participantes, lo que ha provocado 1,68 millones de jornadas perdidas. Esto supone que entre los años 2016 y 2025 se han dado en el País Vasco una media de unas 250 huelgas anuales.
De las más destacadas en la Comunidad Autónoma Vasca del pasado año es el paro realizado por la enseñanza pública no universitaria, que supuso la pérdida de 112.020 jornadas de trabajo en 2025. Otra de las huelgas más relevantes fue la sanitaria, la cual continúa este 2026 con sus reivindicaciones, a pesar de que hace un mes el personal médico firmara un pacto. Al igual que en los dos años anteriores, la mayoría de la conflictividad a nivel sectorial en 2025 se concentró en el sector servicios.
En concreto, el sector terciario fue responsable del 62% de las huelgas, del 86,5% de las personas participantes y del 92,9% de las jornadas no trabajadas. El informe del CRL precisa que la existencia o no de convocatorias de huelgas de carácter sectorial derivadas de conflictos en los procesos de negociación colectiva tiene una influencia "determinante, tanto en el número de jornadas no trabajadas".
Se da la circunstancia de que la mayoría de las personas que tomaron parte en las diferentes convocatorias de huelga el pasado año trabajaban en la administración. En concreto, el 75,7% de todos los partícipes operaban en el sector público, representando las jornadas no trabajadas en este sector el 74,7% del total.
La huelga general del 17 de marzo, en imágenes
Metal en Bizkaia, conflicto masivo de 2022
Echando la vista atrás, el metal de Bizkaia fue el conflicto laboral más masivo del 2022, afectando a cerca de 52.000 trabajadores del sector. Se convocaron múltiples jornadas de huelga (en junio, julio, noviembre y diciembre) que paralizaron la producción de cientos de empresas industriales y provocaron multitudinarias manifestaciones. De hecho, ese año fue el curso que mayor número de huelgas contabilizó Euskadi, 342 paros que supusieron la mitad de todas las huelgas del Estado.
También en 2022, Mercedes-Benz Vitoria, la planta más grande de Euskadi (con unos 5.000 empleados directos), vivió jornadas de huelga históricas en verano durante la negociación de su convenio colectivo, paralizando por completo la producción de furgonetas. Además, unos meses antes, en marzo, el sector del transporte secundó paros masivos en protesta por el encarecimiento desorbitado de los combustibles. Bizkaibus también sufrió jornadas de huelga de 24 horas a lo largo de todo el año, al igual que residencias de mayores de Bizkaia y Gipuzkoa.
Volviendo al presente, este 2026 ha destacado, sobre todo, el paro general convocado el 17M para reivindicar un salario mínimo interprofesional vasco de 1.500 euros mensuales y la del sector ferroviario realizada para reclamar mejoras y frenar la externalización de cargas de trabajo.