La tercera y última entrega de "La Historia detrás de la Historia" ha puesto el broche final al monográfico sobre el Santo Oficio con el examen del célebre proceso de las Brujas de Zugarramurdi de 1610. Junto al divulgador Juan de Aragón (El Fisgón Histórico), el espacio ha expuesto cómo un clima de tensión vecinal, envidias y superstición en el valle del Baztán desató una psicosis colectiva que llevó a más de 300 procesados al Tribunal de Logroño y culminó en la pira del Auto de Fe.
El análisis se ha enfocado en el giro radical que tomó el caso tras la intervención del inquisidor Alonso de Salazar y Frías. Mediante un pionero método empírico, Salazar entrevistó a más de 1.800 personas, analizó los pretendidos ungüentos y probó que las confesiones eran fruto de la tortura y del miedo sembrado en la comunidad. Las conclusiones de su informe propiciaron que en 1614 la Suprema Inquisición declarase la brujería como una mera ilusión sin fundamento, desactivando para siempre las cazas masivas de brujas en todo el territorio.