Actualizado hace 9 minutos
La recta final de Aste Nagusia de Bilbao ha quedado ensombrecida por los altercados registrados en el centro de la ciudad en el que han sido detenidas 14 personas por delitos de desórdenes públicos en una operación policial tras la que varios agentes de la Ertzaintza han sido atendidos.
Han sido dos altercados que se han encadenado en el tiempo y se han producido ambos en el mismo lugar, en el barrio de Abando. Según ha informado el Departamento de Seguridad, el primero de los altercados se ha producido a las 05.20 horas de este domingo. Una llamada ha alertado de una pelea entre varias personas en el barrio de Abando, y los recursos policiales desplazados han sido recibidos con lanzamientos de botellas.
En el lugar habría unas 200 personas lanzando objetos, según las mismas fuentes, por lo que los agentes actuantes han procedido a reagruparse, para protegerse de los lanzamientos, y han hecho uso del material antidisturbios. En el primer incidente doce personas han sido detenidas acusadas de sendos delitos de desórdenes públicos y han sido trasladadas a dependencias policiales para realizar las diligencias pertinentes.
Ertzainas heridos
Los detenidos son todos hombres, cinco de ellos menores de entre los 15 y los 17 años, mientras que el resto son adultos de entre 18 y los 34 años, de los cuales cuatro son de nacionalidad española y dos de origen magrebí. De entre ellos, uno de los menores ha sido investigado por la Ertzaintza hasta en tres ocasiones, un joven de 22 años fue investigado en una ocasión y el hombre de 34 años que detenido en tres ocasiones anteriores e investigado doce veces.
Tras esta actuación, varios agentes de la Ertzaintza han acudido a la mutua para ser atendidos por contusiones y lesiones inciso contusas, y un vehículo policial ha recibido impactos en diferentes partes.
El segundo de los altercados ha tenido lugar sobre las seis de la mañana, cuando la Policía Municipal de Bilbao ha solicitado apoyo en otro punto del mismo barrio por desórdenes públicos, han explicado fuentes de Seguridad. Hasta el lugar se han desplazado agentes de la Ertzaintza, que han hecho uso de la fuerza proporcional y han practicado dos detenciones. Un joven de 17 años también ha resultado expedientado por la Ley de Seguridad Ciudadana.
Contexto festivo
Estos altercados se suman a la lista de episodios similares de ataques, amenazas y hostigamiento a la Ertzaintza que se han producido durante este verano, en la mayoría de los casos en un contexto festivo, aunque en algunas ocasiones con trasfondo político. El Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco ha emplazado a la sociedad vasca y a las familias de los detenidos a rechazar comportamientos que pongan en riesgo la seguridad y la convivencia y ha llamado “a no normalizar la **falta de respeto y la violencia contra quienes trabajan por garantizar la seguridad de toda la ciudadanía".
En un comunicado, el Departamento que dirige Bingen Zupiria ha señalado en que en una sociedad democrática las reglas de la convivencia, tanto los derechos como las obligaciones, deberían ser respetadas por todos.
"Una noche en la que se mezcla la fiesta con el consumo de alcohol y sustancias nunca debe terminar con la violación de esas normas. La fiesta y los distintos consumos nunca debe utilizarse como justificación de conductas violentas", ha subrayado.
"Cambios legislativos urgentes"
A la vista de los incidentes, los sindicatos de la Ertzaintza han trasmitido su apoyo a los agentes heridos y, con sus matices, han exigido cambios legislativos y penales para frenar de raíz este tipo de situaciones. La central Esan ha pedido “medidas y cambios legislativos urgentes y contundentes” y reclaman “tolerancia cero frente a quienes atacan a nuestros policías”. En un comunicado, señala que “no podemos aceptar que quienes acuden a resolver una pelea terminen teniendo que defenderse de grupos que deciden convertir a los policías en su objetivo”. Además, consideran que los rodear y lanzar botellas a la Policía “no es fiesta, es violencia” y por ello pide que los responsables de estos altercados y ataques han de sufrir “consecuencias reales”.
El sindicato mayoritario de la Ertzaintza, Euspel, exige "una respuesta jurídica firme" por parte del departamento de Seguridad ya que "no se puede permitir que determinados entornos normalicen el insulto, el hostigamiento y la agresión a los agentes, como si fuera una parte más de la noche o de la fiesta". La central sindical reclama al Departamento de Seguridad a personarse y defender los intereses de los agentes, y la Fiscalía debe actuar. "Es necesario solicitar las penas que correspondan en su máxima extensión cuando la gravedad y las circunstancias de cada caso lo permitan”, señala.
Educación temprana
El sindicato ErNE, por su parte, advierte de que no se puede "normalizar una cultura de la violencia asociada al ocio y a determinados contextos festivos", y pide que se actúe desde la educación y la legislación para poner freno a los ataques a ertzainas y policías locales durante los fines de semanas y fiestas. La central considera imprescindible actuar en el ámbito de la educación con “medidas educativas que fomenten desde edades tempranas el respeto, la convivencia y la responsabilidad” y al mismo tiempo reclama “medidas legislativas eficaces frente a quienes agreden a policías”.