Actualizado hace 4 minutos
Médicos de distintos centros sanitarios vascos han comunicado a Osakidetza que van a dejar de realizar las jornadas extraordinarias voluntarias de tarde, conocidas como 'de autoconcierto' o 'peonadas', en el marco de los paros y protestas que vienen realizando para pedir un estatuto marco propio y la mejora de sus condiciones laborales.
Según ha señalado a EFE una portavoz del Médicos Unidos por sus Derechos (MUD), estas jornadas de tarde, adicionales a su jornada habitual, "eran excepcionales y se han convertido en estructurales" para afrontar la sobrecarga asistencial y reducir las listas de espera.
Sobrecarga asistencial
Este sistema asistencial "voluntario pero estructuralmente admitido" se ha cronificado y es inhumano" para el personal médico, que añade este horario de tarde a su jornada habitual por la mañana.
"No podemos seguir aportando un sobreesfuerzo para ayudar a un sistema que no nos cuida (a los médicos)", ha afirmado. Esta portavoz ha precisado que el seguimiento de esta iniciativa en Euskadi afecta ya al cien por cien del personal médico en muchos servicios y es mayoritario en el resto.
La renuncia a las 'peonadas' de tarde afecta a las listas de espera para pacientes que no requieren una atención urgente, según ha destacado la portavoz de MUD, quien ha recordado que cada semana de huelga que llevan a cabo los médicos añade unos 4 días a la lista de espera quirúrgica.
Reivindicaciones
Algunas de las reivindicaciones de los médicos, como la aprobación de un estatuto marco propio, dependen del Ministerio, pero según los sindicatos médicos otras de sus reclamaciones pueden ser asumidas por las comunidades autónomas, como la sustitución de las guardias de 24 horas por otras de menor duración.
Se trata de una iniciativa promovida por MUD en el ámbito estatal, que ya se está llevando a cabo en centros sanitarios de Galicia, Aragón, Navarra, La Rioja y León. Por su parte, un portavoz del Sindicato Médico de Euskadi (SME) ha señalado que esta organización no ha promovido la iniciativa. "las horas extra son voluntarias y es una decisión personal que respetamos", ha agregado.
Salud buscará "alternativas" para minimizar el impacto
El consejero de Salud, Alberto Martínez, ha advertido del impacto que puede tener la reducción de la actividad voluntaria del personal médico por las tardes como protesta en el ámbito de la huelga de facultativos y ha anunciado que Osakidetza buscará "alternativas" para minimizarlas.
En los pasillos del Parlamento Vasco, el consejero ha advertido de la relevancia de esta protesta, aunque ha señalado que no se puede cuantificar con exactitud su impacto en cifras ya que se trata de trabajo voluntario.
"No tenemos una foto fija, pero sí que conocemos el impacto que está teniendo la huelga, que es acumulativo", ha explicado Martínez, quien ha advertido de que se verá afectada la lista de espera para intervenciones quirúrgicas en Osakidetza, que era de 54 días antes del inicio de este conflicto y ya ha aumentado en estos meses en 20 días más, es decir, hasta los 74 días.
Por ello, ha dejado claro que su departamento buscará "alternativas" tras recordar que las intervenciones de patologías menos graves son "las que más sufren" las demoras, que no afectan, según ha indicado, a operaciones como las oncológicas.
Ha recordado que desde el inicio de las huelgas ya se han puesto en marcha medidas para que la afección sea menor en las intervenciones quirúrgicas, pero ha defendido que se debe garantizar también que no se retrasen las pruebas diagnósticas. En este sentido, ha apuntado que Osakidetza acudirá "a todos los ámbitos que la ley permite para garantizar la asistencia sanitaria". "Recurriremos a todos los medios para minimizar el impacto en los ciudadanos", ha insistido.
El consejero ha indicado que el impacto de la huelga es mayor en Euskadi que en comunidades como Madrid o Catalunya porque, según ha indicado, en ambas se conciertan con empresas privadas muchos servicios que son totalmente públicos. Por todo ello, ha vuelto a apelar a la responsabilidad del Ministerio y de los sindicatos después de lamentar que "hay un cierta comodidad en la negociación".