El US Open ha decidido darle un lavado de cara radical a su torneo de dobles mixtos invitando a las grandes estrellas del circuito, pero la jugada no ha gustado a todo el mundo. Desde 2025, la organización reparte invitaciones a los mejores tenistas del cuadro individual para que jueguen esta modalidad: el dúo estrella de esta edición es el formado por Carlos Alcaraz y Serena Williams.
Este cambio ha enfadado a algunos de los especialistas en dobles, ya que ahora no tendrán hueco para participar. Una de esas voces críticas ha sido Alizé Cornet, extenista francesa y actual capitana gala de la Billie Jean King Cup: "¿Por qué no organizar una exhibición? No nos engañemos. Es solo una forma de ganar dinero. Ya no se parece en nada al torneo de dobles mixtos del US Open. Es una total falta de respeto al deporte", protestó Cornet en el programa Les Grandes Gueules du Sport de la cadena RMC.
Para la francesa, esta decisión de los despachos destroza el trabajo de sus compañeros: "Perjudica a las jugadoras de dobles que se dedican a esta disciplina. Es su sustento durante todo el año, trabajan duro para conseguirlo. Es injusto". A su juicio, si el US Open quiere juntar a estos nombres, debería hacerlo en una competición totalmente separada del torneo oficial.
Carlos Alcaraz-Serena Williams, el gran reclamo
El gran reclamo mediático es la pareja que formarán Carlos Alcaraz y Serena Williams, confirmada oficialmente este sábado mediante una invitación. Las siguientes parejas tampoco tienen nada que envidiarles: el cuadro incluye también a Novak Djokovic y Aryna Sabalenka, Casper Ruud e Iga Swiatek, o Gael Monfils y Elina Svitolina.
Los dos formarán la pareja con más Grand Slams individuales de la historia en un torneo mixto. Entre los 23 majors de la estadounidense y los 7 del murciano, suman 30 títulos. De esta forma, superan una marca que llevaba 27 años intacta: los 29 grandes que juntaron Steffi Graf (22) y John McEnroe (7) en el torneo de Wimbledon de 1999.
La vuelta del murciano
Para Alcaraz, este dobles mixto será su primera toma de contacto con la competición después de más de cuatro meses de baja. El español se lesionó la muñeca derecha a mediados de abril en Barcelona y ha tenido que perderse citas clave como Roland Garros, Wimbledon y los torneos de Canadá y Cincinnati.
La situación de Serena es bastante distinta. La estadounidense afronta este torneo con 44 años tras la decisión de salir de su retiro de 2022. Su regreso ha estado marcado por los problemas físicos: jugó en Queen's y Berlín, pero en Wimbledon cayó en primera ronda ante Maya Joint tras más de dos horas de partido.
En ese choque se lastimó la rodilla, lo que le impidió jugar el dobles con su hermana Venus en Londres. Aunque ambas reaparecieron juntas en Cincinnati, cayendo en primera ronda, Serena no jugará el cuadro individual del US Open al haber sido Sofia Kenin la elegida para la última invitación.