Polideportivo

Más pólvora que Astondoa

Larrazabal-Iztueta pasan por encima de Zabala-Rezusta y se anotan su primer punto de San Mateo
Iker Larrazabal, en un encuentro anterior contra Javier Zabala. / Oskar González

Que la sensación del verano está siendo Martxel Iztueta es algo que ni se negocia ni se discute a estas alturas de la película. Después de la conquista de San Fermín, Donostia y Bilbao con Unai Laso, quedaba por confirmar cómo se desenvolvía con un compañero con menos pedigrí que el hombre franquicia de Baiko, si bien está brillando con Zabala en el Masters CaixaBank.

Su empresa estableció un cordón umbilical con Iker Larrazabal para San Mateo, con quien entró en la previa para sacar de la ecuación por aplastamiento a Artola-Albisu. Pues bien, la fórmula funciona. El Adarraga de Logroño vibró este domingo con una versión práctica y dispuesta al sufrimiento para dejar en la cuneta de la feria –de forma virtual, al menos, tras un tanteador tan abultado (10-22)– a Javier Zabala y Beñat Rezusta en su estreno en el cierre de las citas estivales.

La seriedad de Larrazabal

Brillante el zaguero tolosarra a la hora de contrarrestar a un buen rival en los cuadros largos, quien, si bien tuvo que lidiar con la vigorosa diestra rival, tuvo arrestos para endurecer el partido hasta exprimir a Iztueta, convenció la sólida versión de Larrazabal. El delantero de Amurrio, poderoso, asomó con el genio domado, práctico y serio. Mentón de cemento. El alavés manejó bien las dos manos, alargó bien el pelotazo, tanto con cortadas como a la hora de explorar el rebote del frontón, acabó con agresividad –la materia prima de esa volea ni se compra ni se vende, porque tiene más pólvora que todo el almacén de Astondoa– y manejó el timón con superioridad ante Javier Zabala, gris y superado por la situación.

No anduvo fino el riojano en casa. Falto de confianza a la hora de terminar el tanto con la izquierda, tampoco tuvo demasiadas oportunidades con un bombardero como Iztueta en los cuadros largos. Optó el de Logroño por el trabajo y por argumentar sacrificio, con el único objetivo de talar al gran guardaespaldas de Tolosa, pero ni por esas. Y, como al perro flaco todo le son pulgas, Javier sumó una falta de saque en su cuenta de resultados.

Dominio azul

Los azules dominaron de cabo a rabo un partido en el que se cruzaron casi 700 pelotazos en 70 minutos de juego y que no estuvo en ningún momento fuera de la órbita de los hipertrofiados jóvenes de Baiko Pilota. Dinamita. Lección de exuberancia. Lo que en principio fue un 0-2 se transformó en una falla de cuatro tantos (2-4) y acabó con un abismo entre ambas parejas (10-22).

Laso e Iztueta vencen a Ezkurdia y Rezusta en la final del Torneo Bermeo Hiria. Borja Guerrero

La distancia se amplió en la segunda mitad, cuando a Zabala se le terminó la gasolina. De hecho, Larrazabal, coriáceo en los primeros compases, entró en ebullición cerca del frontis en cuanto Javier dio síntomas de tiniebla. Velocidad y sacrificio mezclaron en la hormigonera azul.

Casi fuera de la feria

Al primer descanso largo, Iker y Martxel iban ya 5-12, mientras que al segundo la diferencia era aún más amplia (8-18). Un fallo de Larrazabal en el txoko y un zurdazo largo de Rezusta fueron los únicos cartones que sumaron los colorados hasta el final del partido. Larrazabal cerró la contienda con tres remates de brillo que amortiguaron los problemas físicos con los que terminó Iztueta, cansado por el trote.

Debido al autoritario 10-22, Zabala y Rezusta tienen prácticamente imposible pasar a la final, pese a que aún les queda un partido, este martes ante Jaka-Mariezkurrena II. Una baza menos para La Rioja en su feria.

20/09/2026