Bermeo celebra una nueva edición de su tradicional Arrain Azoka, el evento clave de la localidad que honra la labor de los hombres y mujeres del mar. Entre el 22 y el 24 de mayo, el parque de la Lamera se convierte, de nuevo, en el máximo epicentro de la tradición pesquera vasca. Este encuentro busca enlazar el mejor sabor con la conciencia ecológica, promoviendo de forma activa la sostenibilidad bajo el lema de cuidar el mar para saborear la vida.
La historia económica y vital de Bermeo está ligada a la pesca de bajura, una actividad que ganó una enorme relevancia económica en la Edad Media. Desde aquellos tiempos, la economía del municipio vizcaíno se ha vertebrado, en su práctica totalidad, alrededor de la actividad de su puerto pesquero. Este desarrollo marítimo impulsó la creación de grandes empresas conserveras, así como de industrias directamente relacionadas con la construcción de embarcaciones y servicios para los buques mercantes. Fruto de esta herencia ligada a los océanos, nació la que se coronó con mucho orgullo como la primera feria de pescado y conservas de todo el territorio de Euskadi.
Su propósito fundacional, que se mantiene totalmente intacto a día de hoy, es mostrar al gran público el potencial de la industria conservera local, erigida como el pilar fundamental de su desarrollo. En la actualidad, la localidad costera sigue siendo uno de los puertos pesqueros más relevantes de toda la geografía autonómica, un estatus respaldado por la apuesta del Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco por el sector pesquero vasco. Por todo ello, el municipio costero celebra cada mes de mayo esta fiesta en la que los vecinos rinden tributo a sus raíces, muchos de ellos vistiendo orgullosos el tradicional color azul mahón.
El escaparate del mar en el parque de la Lamera
Alrededor de una treintena de expositores de primer nivel se darán cita en el recinto principal para ofrecer al público productos del mar exclusivos y, en muchos casos, difíciles de encontrar en el mercado habitual. Los asistentes a esta cita tendrán la oportunidad de adquirir pescado ahumado, congelado, en conserva y precocinado, además de una variada selección de marisco fresco. El recinto ferial operará tanto el viernes como el sábado en un horario ininterrumpido que abarca desde las once de la mañana hasta las ocho de la tarde, facilitando el acceso continuo a todos los visitantes.
Para la jornada de clausura del domingo, las diferentes carpas instaladas mantendrán su actividad comercial desde las once de la mañana hasta las tres de la tarde de forma continua. Entre las entidades y empresas presentes se encuentran marcas históricas del sector como Alakrana, Arroyabe, Conservas Campos, Serrats, Conservas Zallo y Conservas Cusumano, junto a propuestas más artesanas como Etxeko Makailoa y Keia. La simulación de venta de pescado será otra de las dinámicas comerciales más destacadas, celebrándose en las instalaciones de la cofradía vieja en diversos pases diarios a lo largo del evento.
Reconocimiento a medio siglo de formación marítima
El momento institucional más esperado de toda la programación se celebrará el viernes al mediodía con la apertura oficial y la solemne entrega del XXIX Premio Hegaluze. En esta edición, el galardón recae directamente sobre la Escuela Náutica de Bermeo, una decisión adoptada por unanimidad por parte de la asociación organizadora del evento. Este centro formativo referente conmemora cincuenta años de trayectoria aportando formación, experiencia y compromiso con la igualdad real.
La organización del premio destaca que, en un entorno globalizado donde la alta cualificación resulta vital para garantizar la competitividad, la institución educativa ha ejercido históricamente de pilar fundamental. Su labor pedagógica ha servido para prestigiar la vocación de los arrantzales, consolidando el trabajo marítimo como una salida laboral especializada y con futuro. Asimismo, el centro educativo ha despuntado por ser pionero en facilitar la incorporación normalizada de la mujer dentro de un sector históricamente masculinizado en la región. Su cercanía e implicación local quedan patentes en iniciativas divulgativas conjuntas del pasado, como la gestión logística para traer el buque hospital Juan de la Cosa a las aguas de la feria.
Gastronomía solidaria y degustaciones responsables
El aroma del atún y del marmitako cobrará un valor especial en el Espacio Solidario, situado dentro de la carpa principal habilitada en el parque. Toda la recaudación económica generada por las diferentes consumiciones servidas en este entorno culinario se destinará a cubrir tratamientos de salud infantiles para edades comprendidas entre los seis y los doce años que no asume Osakidetza. Este servicio de comidas permanecerá activo de forma continua de una a nueve de la tarde durante el viernes y el sábado, finalizando su actividad el domingo a las tres de la tarde.
La vertiente culinaria de la feria se amplía con experiencias inmersivas como las catas lideradas conjuntamente por la entidad Bermeo World Tuna Capital y Urdaibaiko Esentziak. Durante las jornadas centrales del fin de semana al mediodía, el público asistente podrá degustar una selección de tres pintxos de bonito maridados con tres vinos txakolis locales por un precio estipulado de 10 euros. Esta experiencia sensorial busca transmitir fuertes valores de sostenibilidad y promover las buenas prácticas medioambientales en la industria pesquera a nivel global. Adicionalmente, el municipio acogerá un año más su concurso de pintxos, estimulando así la creatividad de todos los establecimientos hosteleros del municipio.
Divulgación científica y encuentros sectoriales
La feria transciende su perfil comercial y festivo para consolidarse como un foro de reflexión estratégica para toda la potente industria pesquera. En la mañana del mismo viernes de inauguración se desarrollará el encuentro Arrain Azoka Pro, un espacio diseñado para profesionales que analizará el desarrollo económico marítimo en tiempos de economía azul. Como antesala institucional, el jueves previo por la tarde, las instalaciones del Arrantzaleen Museoa organizarán una conferencia para debatir sobre la cultura, la tradición y el futuro de la actividad extractiva de bajura.
Pensando en el tejido familiar y en las nuevas generaciones, la programación ferial incluye los talleres infantiles científicos bautizados como Aztertu Taula. A lo largo del viernes, los colegios de la villa marinera participarán en un laboratorio marino donde los alumnos aprenderán a evaluar la salud del agua guiándose por su escala de colores. Durante las jornadas del fin de semana, esta propuesta se abrirá a todas las familias visitantes, permitiendo a los participantes usar todos sus sentidos para examinar la costa y llevar a cabo experimentos químicos. Es, por tanto, una metodología para descubrir y proteger el ecosistema oceánico desde la infancia.
Un fin de semana ininterrumpido de tradición y fiesta
El recinto urbano se llenará de vida gracias a un cronograma lúdico y cultural diseñado para esta ocasión festiva. La ambientación musical diaria correrá a cargo de agrupaciones como Kanta Kanta Lorue, la coral Bermeoko abesbatza y distintas formaciones de pasacalles que recorrerán todo el Casco Viejo y la zona de Portuzarra. La jornada del sábado brillará con la tamborrada promovida por los txokos locales y con las visitas guiadas gratuitas programadas de forma ininterrumpida a las entrañas del atunero Ortube.
Quienes deseen disfrutar de una inmersión marinera podrán embarcar con toda la familia en el barco Hegaluze o interactuar con los simuladores de navegación dispuestos por la escuela náutica galardonada. El frontón Artza se erigirá un año más como el epicentro deportivo por antonomasia, acogiendo encuentros profesionales de pelota el viernes por la tarde y el campeonato Tuna Jai Alai Cup a lo largo del domingo por la mañana. Para redondear la experiencia lúdica y garantizar la accesibilidad y seguridad a todos los festejos, la organización del evento ha coordinado un servicio especial de transporte operado por Euskotren.
En resumidas cuentas, esta nueva edición del evento reafirma la histórica identidad marítima de todos los habitantes de Bermeo. Mediante una muestra de productos, iniciativas de carácter benéfico y el aplauso a la decana institución educativa pesquera, la villa valida su posicionamiento en el sector primario. El encuentro festivo logra fusionar el máximo respeto por las labores tradicionales del mar con las exigencias de conservación, creando de este modo un legado vivo para el futuro.