Actualizado hace 8 minutos
El paso a nivel de Santa Ana es un punto particularmente problemático con el que tienen que lidiar los vecinos de Mendaro, en especial cada vez que llegan las celebraciones en honor a a la santa, a finales del mes de julio.
Falta de visibilidad
Para acceder a la ermita que lleva su nombre, es necesario atravesar las vías del ferrocarril, lo que obliga a estar muy pendiente del tránsito de trenes, con la dificultad añadida de encontrarse en las proximidades de una curva, circunstancia que reduce la visibilidad.
Esta situación mejorará de manera sustancial tras el acuerdo alcanzado entre el Ayuntamiento de Mendaro y Euskal Trenbide Sarea (ETS).
La entidad responsable del tráfico ferroviario ha anunciado su intención de acondicionar el paso a nivel con medidas que incrementarán la seguridad de todos aquellos que tengan que atravesar las vías del tren, tanto en dirección a la ermita de Santa Ana como a los caseríos de la zona.
Gestiones municipales
La actuación llega tras dos años de gestiones realizadas por el Ayuntamiento ante el ente ferroviario y supondrá una transformación significativa de las condiciones de protección en el entorno.
El proceso comenzó con una petición municipal para revisar la situación del paso, considerado peligroso desde hace décadas debido a la curva existente en la vía, que limita notablemente la visibilidad.
En respuesta a esta demanda, ETS llevó a cabo una evaluación técnica del riesgo.
Recalificación del riesgo
Como resultado de ese análisis, el paso ha sido reclasificado como un cruce ferroviario de categoría A2, una catalogación que obliga a implantar medidas adicionales de protección.
La nueva clasificación permitirá instalar sistemas de señalización adaptados al nivel de riesgo detectado.
En concreto, Euskal Trenbide Sarea va a colocar señales fijas, así como dispositivos luminosos y acústicos destinados a advertir a peatones y conductores de la aproximación de trenes.
Mejora de la seguridad
El plan ya está diseñado y solo queda ponerlo en marcha. Si se cumplen las previsiones, las obras serán una realidad el próximo mes de septiembre.
El alcalde de Mendaro, Enetz Ezenarro, ha subrayado que esta intervención representa “un paso importante para garantizar la seguridad de los vecinos y vecinas de Mendaro”, y ha asegurado que el Ayuntamiento seguirá colaborando con otras instituciones para mejorar la protección en otros puntos considerados de riesgo dentro del municipio.
Romería de Santa Ana
La actuación está estrechamente vinculada a uno de los lugares más entrañables para los vecinos de Mendaro: la ermita de Santa Ana.
Para acceder a ella es necesario atravesar la línea del ferrocarril, un riesgo especialmente significativo durante la época estival, cuando la mayor afluencia al área recreativa de Santa Ana coincide con el un aumento del tránsito ferroviario.
Esta doble circunstancia adquiere una relevancia especial el día de Santa Ana, jornada en la que tiene lugar una multitudinaria romería en la ermita y su entorno.
Ese día, los fieles portan la imagen de la santa y la trasladan en procesión desde Azpilgoeta hasta la ermita.
Tras cruzar el puente sobre el río Deba y atravesar Garagarza, llegan al paso a nivel e inician desde allí la ascensión final tras atravesarlo, pendientes de que no venga un tren.
A partir del próximo mes de septiembre, este trayecto será bastante más seguro, lo que ayudará al éxito de la celebración cuando llegue el esperado día de Santa Ana.