Actualizado hace 10 minutos
La UEFA prepara una denuncia penal contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, por presunta gestión desleal ante su proyecto de crear la filial FIFA FORWARD ENTERPRISE (FFE) para comercializar sus competiciones con la entrada de capital privado, y que luego paralizó ante las fuertes críticas. Una operación valorada en unos 20.000 millones de dólares, de la que podría abrir hasta un 20% de su capital a inversores privados. La financiación del programa FIFA Forward aumentaría, según su previsión, de 8 millones de dólares por asociación nacional, lo que suma un total de más de 4.000 millones de dólares en las 211 asociaciones.
Según un documento fechado este jueves al que tuvo acceso EFE, el organismo europeo contempla acciones penales en virtud del Artículo 158 del Código Penal suizo y ha pedido autorización a un tribunal de Estados Unidos en Florida para tener acceso a los documentos relacionados con el proyecto, para su traslado a la justicia suiza.
En el mismo solicita papeles, escritos y comunicaciones de FIFA America y del Mundial 2026 relativos al origen, desarrollo, discusión interna y anuncio público de la propuesta del FFE, incluyendo las comunicaciones y discusiones internas de la FIFA, así como las conversaciones con las empresas inversoras Thrive, BANN y otros inversores y asesores, desde la fecha más temprana en que se discutió la transacción hasta la fecha de presentación de la documentación.
También ha pedido cualquier trabajo de valoración realizado en relación con la propuesta del FFE, incluidos los materiales compartidos con cualquier inversor o asesor o recibidos por ellos, el proceso de gobernanza y aprobación interna para la propuesta del FFE y la documentación presentada al Consejo de la FIFA, su Congreso y su consejo de administración en una reunión celebrada el último 18 de julio.
Gianni Infantino y Donald Trump, presidentes de la FIFA y Estados Unidos, respectivamente.
Documento de 60 páginas
Igualmente que autorice a la UEFA a emitir citaciones adicionales a cualquier otra parte que resida o se encuentre dentro del Distrito Sur de Florida y que sea probable que posea pruebas relevantes para ser utilizadas en el procedimiento extranjero contemplado.
El documento de 60 páginas afirma que "los esfuerzos de Infantino por explotar las instituciones de la FIFA para su propio beneficio se han extendido más allá de la gobernanza y la economía, alcanzando el cultivo de relaciones con actores políticos poderosos —incluido el presidente de los Estados Unidos— para promover sus intereses personales e institucionales".
Del mismo modo, el organismo europeo indica que la FIFA no necesita capital externo, ya que "no es una empresa en dificultades financieras que busque un rescate" y que "los estados financieros auditados reportaban miles de millones de dólares en reservas y activos financieros líquidos, y ninguna deuda".
La UEFA aclara que Infantino no consensuó con las confederaciones su idea y que después de hacerse pública a través de la prensa este dio un plazo a las federaciones para que comunicaran su postura al respecto hasta el 19 de septiembre, acto que califica como "un ultimátum". "No como una "decisión democrática", sino como una gobernanza mediante la intimidación: "una acción de coerción indigna de una institución a la que se le ha encomendado la tutela del fútbol mundial", asegura.
La UEFA ya comunicó formalmente el pasado 31 de julio a la FIFA que estaba considerando activamente emprender acciones legales por su plan de crear la filial FIFA Forward Enterprise (FFE), abierta a capital privado para comercializar sus competiciones, y la requirió que conservara todos los documentos relativos al mismo.
El documento reclamaba a Infantino y a la FIFA adoptar medidas de forma inmediata para conservar toda la documentación relativa al proyecto almacenada, física o electrónicamente, que esté en posesión del organismo y pide que suspenda la destrucción de la misma, con advertencia de posibles consecuencias por ello.