Actualizado hace 6 minutos
La Policía Nacional ha detenido a un empresario hostelero de Palma acusado de explotar presuntamente a varios trabajadores, a quienes imponía jornadas de hasta 12 horas diarias, en ocasiones durante la noche, sin vacaciones y por un salario que apenas alcanzaba los 1.000 euros mensuales.
La investigación se remonta al verano pasado, cuando agentes de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras detectaron, durante una inspección rutinaria, que uno de los empleados del establecimiento se encontraba en situación administrativa irregular.
Tras aquella intervención, la Inspección de Trabajo y Seguridad Social impuso al empresario una multa de 10.000 euros, según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Baleares.
Tres trabajadores en situación irregular
Este verano, los agentes comprobaron que el mismo empresario mantenía a otras dos personas en situación irregular trabajando en el restaurante y a una tercera en otro negocio que había abierto recientemente.
Las condiciones laborales, además de no ajustarse a lo establecido en los contratos, vulneraban presuntamente la legislación relativa a la duración de las jornadas, los días de descanso, las vacaciones y los salarios.
Los empleados declararon que trabajaban hasta 12 horas diarias, en ocasiones en horario nocturno, y que únicamente descansaban un día a la semana cuando las circunstancias lo permitían. También aseguraron que nunca habían disfrutado de vacaciones.
El salario ofrecido apenas alcanzaba los 1.000 euros mensuales, unas condiciones que, según explicaron los propios trabajadores, habían aceptado porque necesitaban contribuir al sustento de sus familias en sus países de origen. Ante estos hechos, el empresario fue detenido como supuesto autor de un delito contra los derechos de los trabajadores, según la información difundida por la Policía Nacional y recogida por Europa Press.